La llegada de un grupo de investigadores mexicanos a la Antártida en diciembre pasado representó un hecho sin precedentes para la ciencia nacional, al tratarse de la primera expedición del país enfocada en el estudio de las condiciones naturales y la evolución climática de la región.

El proyecto, denominado Primera Campaña Científica Antártica Mexicana (CAMEX 1), fue impulsado por especialistas del Instituto de Geología de la UNAM, quienes trabajaron durante cinco años para concretar la iniciativa, aprobada en octubre de 2025.

La coordinadora de la expedición, Patricia Valdespino, destacó que uno de los principales objetivos es ampliar la participación de científicos mexicanos en investigaciones relacionadas con la Antártida.

La misión se llevó a cabo con el apoyo logístico de Ucrania, que facilitó instalaciones en la base científica Vernadsky, así como el traslado de los investigadores a bordo del rompehielos Noosfera, que partió desde Punta Arenas.

El trayecto incluyó el cruce del Pasaje de Drake, considerado una de las rutas marítimas más complejas del mundo, en un viaje de aproximadamente cinco días. Durante la expedición, parte del equipo permaneció en el buque realizando estudios marinos, mientras que otro grupo trabajó en tierra recolectando muestras en distintos puntos del continente.

El investigador Rafael López explicó que las condiciones climáticas extremas, con temperaturas de hasta -20 grados Celsius, requirieron preparación especializada para el desarrollo de las actividades científicas.

Los trabajos incluyeron la recolección de sedimentos marinos y muestras superficiales, que permitirán analizar la evolución del clima en la región. La científica Elsa Arellano señaló que estos estudios ayudan a reconstruir procesos ambientales a nivel global.

Por su parte, investigadores destacaron la presencia de ecosistemas como musgos y fauna local, lo que podría estar relacionado con cambios en las condiciones climáticas. La especialista Laura Almaraz subrayó la importancia de la Antártida en la regulación del clima global, al influir en procesos oceánicos, atmosféricos y en el nivel del mar.

Los científicos esperan ahora el arribo de las muestras recolectadas para su análisis en laboratorio, con la expectativa de que los resultados contribuyan al conocimiento científico y a una futura participación más activa de México en investigaciones antárticas.