La nave Orión, de la misión Artemis II, estableció un nuevo récord histórico al convertirse en la misión tripulada que ha alcanzado la mayor distancia desde la Tierra.

De acuerdo con la NASA, la cápsula superó la marca del Apolo 13 —que en 1970 llegó a 400 mil 171 kilómetros— al alcanzar una distancia de hasta 406 mil 777 kilómetros de nuestro planeta durante su trayecto hacia la órbita lunar.

El logro se concretó mientras la nave se aproximaba a la esfera de influencia de la Luna, previo a iniciar su sobrevuelo alrededor del satélite.

Durante la misión, los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, de la NASA, junto con Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, protagonizaron este hito en la exploración espacial, que marca el regreso de vuelos tripulados a la órbita lunar tras más de cinco décadas.

Uno de los momentos clave fue el paso de la nave por la cara oculta de la Luna, lo que provocó una interrupción total de las comunicaciones con la Tierra durante lo que se estima sean aproximadamente 40 minutos, un fenómeno previsto debido a que el satélite bloquea las señales de radio.

Antes de perder contacto, el piloto Victor Glover envió un mensaje a la Tierra, destacando el vínculo con quienes siguen la misión desde el planeta.

Mientras nos preparamos para quedarnos sin comunicación de radio, aún vamos a sentir su amor desde la Tierra. Y a todos ustedes ahí abajo en la Tierra y alrededor de la Tierra, los amamos, desde la Luna. Los veremos en el otro lado”, declaró el piloto de la misión.

Este tipo de interrupciones no es nuevo y ya había ocurrido en misiones anteriores como el Apolo 17 en 1972, última expedición tripulada en la que humanos viajaron a la Luna.

La misión Artemis II contempla un viaje de aproximadamente diez días, en el que la nave realizará un sobrevuelo lunar sin alunizar, sentando las bases para futuras misiones que buscan establecer una presencia humana sostenible en el satélite y, a largo plazo, preparar el camino hacia Marte.