La cápsula Orión de la NASA se alista para una de las fases más delicadas de la misión Artemis II: su reingreso a la atmósfera terrestre y posterior amerizaje en el océano Pacífico, previsto para las 20:07 horas del este de Estados Unidos.
A bordo viajan los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, quienes enfrentarán condiciones extremas durante el retorno, incluyendo una desaceleración de hasta cuatro veces la fuerza de gravedad y temperaturas cercanas a los 2,760 grados Celsius.
Tras completar una misión de diez días que incluyó la órbita lunar —la primera tripulada desde 1972—, la nave iniciará una trayectoria de retorno libre impulsada por la gravedad terrestre. Aproximadamente 42 minutos antes del amerizaje, Orión se separará de su módulo de servicio para prepararse para el ingreso atmosférico.
Uno de los momentos más críticos será la entrada a la atmósfera a una velocidad superior a los 40,200 kilómetros por hora. Esta fase pondrá a prueba el escudo térmico de la cápsula, diseñado para soportar el intenso calor generado por la fricción.
“El lanzamiento y el despegue son las maniobras de mayor riesgo, pero el reingreso es una prueba clave para validar los sistemas de protección”, explicó el ingeniero Carlos García-Galán, responsable del programa Moon Base.
Durante el descenso, la nave desplegará un sistema de 11 paracaídas que reducirán su velocidad de más de 200 km/h a menos de 32 km/h antes de impactar el océano en una zona ubicada frente a la costa de San Diego, California.
El proceso de recuperación comenzará inmediatamente después del amerizaje. Equipos especializados de las fuerzas armadas estadounidenses serán los encargados de asegurar la cápsula, evaluar las condiciones del entorno y asistir a la tripulación, que será trasladada en helicóptero a un buque para su revisión médica inicial.
Posteriormente, los astronautas serán llevados a Houston, Texas, para continuar con evaluaciones médicas tras completar con éxito una misión considerada clave en el regreso de la humanidad a la exploración lunar.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, reconoció que el momento más esperado será el regreso seguro de la tripulación. “No estaré tranquilo hasta que los cuatro estén de vuelta con sus familias”, afirmó.
Con esta maniobra final, Artemis II busca validar los sistemas que permitirán futuras misiones tripuladas hacia la Luna e incluso Marte, marcando un paso decisivo en la nueva era de exploración espacial.







