Noviembre se consolidará como uno de los meses más destacados del año para la observación astronómica, debido a una serie de fenómenos que ofrecerán condiciones excepcionales para admirar el cielo nocturno, informó la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Entre ellos se encuentra “la noche más oscura”, que ocurrirá el 20 de noviembre con la llegada de la Luna nueva a las 00:47 horas. En ese momento, el satélite natural se ubicará entre la Tierra y el Sol, lo que impedirá que refleje luz hacia nuestro planeta. La fase coincidirá además con el apogeo lunar, punto en que la Luna estará a mayor distancia de la Tierra, generando un cielo más limpio y oscuro.

Estas condiciones permitirán observar con mayor claridad la Vía Láctea, así como cúmulos estelares como las Pléyades y galaxias como Andrómeda. También será la mejor oportunidad del mes para seguir el desplazamiento del cometa Lemmon, que continúa alejándose del Sol.

Los especialistas subrayan que será la última ocasión del año en que la Vía Láctea podrá capturarse en óptimas condiciones, ya que, tras un breve periodo visible, desaparecerá hacia el horizonte.

A lo largo de noviembre también se presentarán otros fenómenos relevantes:

  • 21 de noviembre:
    Urano alcanzará su oposición, lo que lo situará en posición opuesta al Sol respecto a la Tierra. Esto hará que alcance su punto máximo de brillo y, bajo cielos oscuros, podría ser visible a simple vista en la constelación de Tauro, cerca de las Pléyades. Con telescopio será posible distinguir su disco e incluso algunas de sus lunas.
  • 24 y 25 de noviembre:
    Venus y Mercurio aparecerán inusualmente cercanos durante el amanecer. Aproximadamente media hora antes de la salida del Sol, ambos planetas se elevarán por el horizonte este y podrán verse a simple vista por unos minutos.
  • 28 y 29 de noviembre:
    La Luna entrará en cuarto creciente el día 28 y se ubicará cerca de Saturno el día 29, un acercamiento que también podrá apreciarse desde la Tierra.

Astrónomos recomiendan buscar cielos despejados y oscuros, alejarse de zonas urbanas y utilizar aplicaciones de ubicación celeste para aprovechar al máximo estos fenómenos que cerrarán el calendario astronómico de noviembre.