
Seattle, Washington.- Un adolescente de 15 años fue detenido por su presunta participación en el tiroteo registrado la tarde del domingo durante el festival gastronómico Bite of Seattle, ataque que dejó un saldo de tres personas fallecidas y al menos cuatro lesionadas, informaron autoridades de la ciudad.
La alcaldesa de Seattle, Katie Wilson, confirmó este lunes que el menor permanece bajo resguardo en un centro de detención juvenil mientras es investigado por los delitos de agresión y posesión de armas. Asimismo, señaló que comparecería ante un tribunal durante la tarde.
Pese a la detención, las autoridades continúan la búsqueda de un segundo sospechoso, quien presuntamente también participó en el intercambio de disparos ocurrido cerca de la emblemática Space Needle.
El subdirector de la Policía de Seattle, Tyrone Davis, explicó que las primeras investigaciones apuntan a que ambos sospechosos se disparaban entre sí y aseguró que, por el momento, no existe una amenaza activa para la población.
Las víctimas mortales fueron identificadas como dos hombres, de 19 y 44 años, y una mujer de 56 años. Dos de ellos fallecieron en el lugar, mientras que la tercera persona perdió la vida en un hospital.
Entre los cuatro heridos se encuentra un niño de dos años, quien permanece hospitalizado en condición estable. Los otros lesionados, una mujer de 39 años y dos hombres de 23 y 27 años, fueron dados de alta tras recibir atención médica.
Hasta el momento, las autoridades no han determinado si alguna de las víctimas tenía relación con el enfrentamiento entre los agresores.
El ataque ocurrió alrededor de las 18:00 horas, durante las últimas actividades del festival Bite of Seattle, uno de los eventos gastronómicos más importantes de la ciudad, que reúne cada año a cientos de expositores y miles de visitantes.
Testigos relataron escenas de pánico cuando comenzaron las detonaciones. Decenas de asistentes corrieron en busca de refugio, mientras vendedores abandonaban sus puestos y familias intentaban ponerse a salvo.
Faith Adia Hunter relató que se encontraba comprando alimentos cuando escuchó los disparos y vio a la multitud correr desesperadamente hacia un lugar seguro.
Por su parte, Roberto Ramírez, uno de los comerciantes del festival, comentó que inicialmente pensó que se trataba de fuegos artificiales, hasta que escuchó a personas gritar «tirador» y observó a los asistentes huir.
Tras el ataque, un fuerte operativo de seguridad fue desplegado por la Policía de Seattle y cuerpos de emergencia, quienes acordonaron la zona y evacuaron el complejo del Seattle Center.
Las investigaciones continúan para localizar al segundo implicado y esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el tiroteo que enlutó una de las celebraciones más concurridas de la ciudad.






