Por: Jorge Maldonado Díaz
Ante el crecimiento industrial que existe en Nuevo León, personas de otras regiones del país seguirán llegando a la entidad para trabajar y vivir, aseveró Samuel García Sepúlveda.
El Gobernador señalo que el estado alcanzará una población de 6.5 millones de habitantes, situación que considero como un “happy problem”, lo que obligará a fortalecer los servicios y la infraestructura.
El mandatario estatal que esta situación generará un reto precisamente por el dinamismo que mantiene el estado.
“Es un happy problem, estamos creciendo, está llegando mucha gente, pero el gobierno tiene que dar más servicios, más calles, más luz, más camiones, más Metro, más policías, así es esto, no nos quejamos”.
“Ustedes saben que el tema de migración es competencia federal. Entonces, por un lado cada vez nos llega más gente y por otro cada vez vive más la gente de Nuevo León”, expresó.
El Gobernador de Nuevo León aseguró que este fenómeno es una consecuencia directa de un estado que continúa expandiendo su actividad económica.
Indicó que mucha de la gente que arriba a la entidad terminan quedándose al encontrar una gran oportunidad por el empleo y las menores oportunidades de salir adelante.
“Crecimos en población, ya somos 6.3 millones de habitantes, Nuevo León recibe 170 mil foráneos por año, más 100 mil propios que nacen por lo que estimamos estamos en 6.5 millones de habitantes”.
“Registro Civil cada mes me pasa defunciones contra nacimientos. Cada vez hay menos defunciones porque la gente vive más, y como hay economía y el estado está pujante y recibimos muchos foráneos jóvenes, nos llegan Veracruz, Tamaulipas, Guerrero, San Luis, Coahuila, familias jóvenes están llegando a Juárez, Pesquería, Apodaca”, comentó.
El gobernador planteó que este aumento también obliga a las autoridades a enfrentar nuevos desafíos, principalmente en materia de movilidad, vivienda, agua, infraestructura y servicios públicos.







