La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el Gobierno de México emprenderá acciones jurídicas además de las reclamaciones diplomáticas por la muerte de un ciudadano mexicano durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Houston, Texas.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que su administración buscará llevar el caso más allá de las notas diplomáticas y de los recursos presentados ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
«Nuestro objetivo es ir más allá de las notas diplomáticas y lo que planteamos en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, porque no podemos permitir el maltrato a nuestros hermanos que están en Estados Unidos», afirmó.
El pronunciamiento ocurre luego de que se confirmara la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, ciudadano mexicano que se encontraba en Estados Unidos sin documentación migratoria y que falleció tras recibir disparos durante un operativo realizado por agentes del ICE.
De acuerdo con un portavoz del Gobierno estadounidense, el mexicano presuntamente utilizó su vehículo «como un arma» e intentó atropellar a uno de los agentes, quien respondió con disparos en lo que calificó como un acto de legítima defensa.
Ante estos hechos, Sheinbaum indicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) prepara una estrategia legal para dar seguimiento al caso, aunque evitó detallar las acciones que serán presentadas.
La presidenta explicó que las autoridades estadounidenses han respondido a los reclamos diplomáticos realizados por México en casos anteriores; sin embargo, consideró necesario reforzar la defensa de los derechos de los connacionales.
«Su única falta es no tener papeles, aun y cuando fueron contratados por una empresa estadounidense. Entonces no tienen por qué estar en centros de detención o utilizar la violencia», expresó.
Sheinbaum sostuvo que el Gobierno mexicano continuará utilizando todas las vías legales disponibles para exigir el respeto a los derechos humanos de los migrantes mexicanos en Estados Unidos.
De acuerdo con datos citados por la Presidencia, al menos 16 migrantes mexicanos han fallecido en centros de detención del ICE desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, en un contexto marcado por el endurecimiento de la política migratoria estadounidense.







