
El dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, informó este domingo que los legisladores de su bancada no asistirán a la investidura de los nuevos integrantes del Poder Judicial, programada para este lunes 1 de septiembre en el Senado.
En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, el líder priista señaló que la decisión responde a un principio de “congruencia política” y acusó que el proceso judicial representa “una gran farsa”.
“Nuestra decisión es firme, clara y contundente. No vamos a legitimar esta gran farsa”, expresó.
De acuerdo con Moreno, la reforma judicial impulsada por Morena y sus aliados representó “una intervención autoritaria” que, en su opinión, eliminó el equilibrio de poderes y colocó al Poder Judicial “al servicio del Gobierno”.
El legislador acusó que el nuevo modelo permitirá “perseguir e intimidar a los ciudadanos y opositores”, por lo que, dijo, el PRI no avalará la “destrucción del Poder Judicial” y defenderá la división de poderes.
La postura del PRI se da días después de un altercado en el Senado, donde Moreno protagonizó una trifulca con el senador oficialista Gerardo Fernández Noroña, luego de reclamar que se le había negado el uso de la palabra a su bancada. El incidente derivó en empujones y golpes, lo que elevó la tensión política en la Cámara Alta.
El senador opositor ha solicitado además su incorporación al Mecanismo de Protección tras asegurar que recibió amenazas posteriores a este hecho.
Investidura en el Senado
La ceremonia de toma de protesta del nuevo Poder Judicial está programada para este lunes a las 19:30 horas. Serán 881 juzgadores quienes asuman funciones, incluidos nuevos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Por primera vez, la Corte será encabezada por un presidente de origen indígena, resultado de la elección del pasado 1 de junio. En ese proceso participaron alrededor del 13 % de los electores, con un registro de más del 10 % de votos nulos.
El proceso formó parte de la reforma constitucional promovida por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y respaldada por la actual mandataria, Claudia Sheinbaum. Pese a las críticas de la oposición y de organismos internacionales, la reforma permitió la elección directa de jueces y magistrados federales y locales en un proceso inédito en la historia del país.






