Nuevo León.- Octubre es mundialmente reconocido como el Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama (Octubre Rosa), una iniciativa impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que busca concientizar a la población sobre la prevención, detección oportuna y tratamiento de esta enfermedad. En este marco, el 19 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, portando el distintivo listón rosa como símbolo de solidaridad y apoyo.
El cáncer de mama se origina cuando las células de la glándula mamaria crecen y se multiplican de manera descontrolada, formando tumores malignos. Actualmente representa la forma de cáncer más común a nivel global y se sitúa como la principal causa de muerte por tumores malignos en mujeres de 20 años y más en México.
Tipos principales de cáncer de mama
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Carcinoma ductal invasivo (IDC): Es el tipo más frecuente, abarcando entre el 70% y el 80% de los diagnósticos. Comienza en las células de los conductos galactóforos (los tubos que transportan la leche hacia el pezón).
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Carcinoma lobulillar invasivo (ILC): Corresponde a entre el 10% y el 15% de los casos y se origina en los lobulillos mamarios (las glándulas encargadas de producir leche).
Señales de alerta y síntomas
Conocer el cuerpo y prestar atención a posibles cambios es crucial. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
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Aparición de un bulto o engrosamiento en la mama o en la zona de la axila (suele ser duro e indoloro en las fases iniciales).
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Cambios en la forma, tamaño o apariencia del seno, como irritación, hundimientos o textura de «piel de naranja».
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Retracción o hundimiento del pezón, así como secreciones anormales ajenas a la lactancia.
Factores de riesgo
Aunque cualquier persona puede desarrollar la enfermedad, existen factores que incrementan las probabilidades:
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Factores no modificables: Pertenecer al sexo femenino, el envejecimiento (la mayor parte de los diagnósticos ocurre después de los 50 años), antecedentes familiares directos e historia médica genética (mutaciones en genes como BRCA1, BRCA2 y PALB2).
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Factores modificables: Sobrepeso u obesidad (especialmente después de la menopausia), sedentarismo, hábito tabáquico y consumo constante de alcohol.
Claves para la prevención y detección oportuna
La detección a tiempo incrementa considerablemente las probabilidades de un tratamiento exitoso:
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Autoexploración mensual: Recomendada a partir de los 20 años para familiarizarse con la anatomía propia y notar cualquier irregularidad de forma temprana.
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Mastografía anual: Indicada para mujeres a partir de los 40 años (o antes si existen antecedentes familiares directos) para identificar lesiones no palpables.
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Estilo de vida saludable: Mantener un peso equilibrado, realizar actividad física de forma regular, evitar el consumo de tabaco y limitar las bebidas alcohólicas.







