La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, acusó que el retiro de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán representa un intento de injerencia de un sector del Gobierno de Estados Unidos en la política mexicana.
La dirigente morenista señaló que se trata de un asunto político debido a que López Beltrán es una persona políticamente expuesta y forma parte de Morena.
“Es un asunto político, porque es una persona políticamente expuesta y, obviamente, es un personaje de nuestro movimiento”, sostuvo.
Montiel también celebró que la Fiscalía General de la República (FGR) negara la existencia de una investigación contra el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador por su presunta relación con el llamado huachicol fiscal.
La semana pasada, López Beltrán informó que Estados Unidos le retiró la visa y posteriormente difundió una carta dirigida al presidente Donald Trump, en la que calificó la medida como política y aseguró que no existen pruebas en su contra por algún acto delictivo.
Ante ello, Montiel sostuvo que la decisión estadounidense debe entenderse como un acto de intervención y afirmó que Morena continuará defendiendo a sus integrantes ante situaciones que, consideró, representen una injerencia extranjera.
Niega FGR investigación contra López Beltrán
La polémica surgió después de que versiones periodísticas señalaran a López Beltrán como presunto vinculado con una investigación relacionada con el huachicol fiscal.
Sin embargo, la FGR negó el lunes que exista una investigación en su contra y señaló que el Ministerio Público Federal no cuenta con elementos de prueba suficientes para iniciar una indagatoria por estos hechos.
La presidenta Claudia Sheinbaum también afirmó que López Beltrán no estuvo en el radar del Gobierno mexicano por algún vínculo con el delito de huachicol fiscal y coincidió en señalar que el retiro de la visa constituye, desde su perspectiva, un asunto político.
Por otra parte, Montiel aseguró que el llamado huachicol fiscal se originó durante gobiernos del PRI y el PAN, al vincularlo con la reforma energética de 2013 y la posterior importación de hidrocarburos.







