Monterrey, Nuevo León.- Tras una reunión de trabajo con representantes del sector empresarial y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el Gobernador Samuel Alejandro García Sepúlveda anunció una inversión conjunta de 10 mil millones de pesos para fortalecer la infraestructura eléctrica de Nuevo León y reducir las afectaciones provocadas por cortes de energía.
El Mandatario estatal explicó que la CFE contempla 2 mil 165 millones de pesos para modernizar y ampliar la red de distribución, además de 6 mil 719 millones de pesos destinados a seis proyectos estratégicos de transmisión. A estos recursos se sumará una inversión de mil millones de pesos del Gobierno estatal para adquirir estaciones eléctricas móviles.
García Sepúlveda señaló que el objetivo es contar con infraestructura que permita atender las fallas en cuestión de horas y no de días, particularmente durante la temporada de altas temperaturas, cuando aumenta la demanda de electricidad.
“Hubo apagones o cortes muy delicados en julio y estamos trabajando sobre eso para que ya sea una resolución permanente y no estar batallando cada verano”, indicó.
El Gobernador explicó que los cortes registrados durante julio afectaron principalmente a zonas de municipios como Monterrey, San Nicolás y Apodaca, mientras que las condiciones climatológicas, como tormentas y descargas eléctricas, también representaron un factor de riesgo para la infraestructura.
Por ello, adelantó que se contempla la instalación de pararrayos cerca de las principales estaciones eléctricas, además de equipos móviles que puedan trasladarse a las zonas donde se presente alguna emergencia.
Nuevas subestaciones y modernización de la red
El subdirector de Distribución de la CFE, Gustavo García, detalló que los 2 mil 165 millones de pesos destinados a distribución permitirán construir cuatro nuevas subestaciones, con un incremento de capacidad de 140 MVA, además de realizar 10 ampliaciones de subestaciones y modernizar redes de distribución.
En materia de transmisión, el director de la CFE, Gilberto Valencia, informó que se desarrollarán seis proyectos con una inversión de 6 mil 719 millones de pesos.
Uno de ellos ya fue concluido y corresponde a la ampliación de la red eléctrica de 115 kilovoltios del corredor Tecnológico-Lajas, en los municipios de Cadereyta, Guadalupe y Linares.
Entre las obras restantes se contempla la instalación de nuevos transformadores y bancos de capacitores, así como la ampliación y modernización de la Red Nacional de Transmisión y el desarrollo de una Red Eléctrica Inteligente, mediante fibra óptica y sistemas SCADA.
También se trabajará en la reducción del nivel de cortocircuito de la red eléctrica de la Zona Metropolitana de Monterrey, el reemplazo de transformadores que llegaron al final de su vida útil y el fortalecimiento del suministro en la zona norte del área metropolitana.
Refuerzan suministro en Pesquería y Colombia
El Gobernador destacó además que se fortalecerá la infraestructura eléctrica en los polos de desarrollo de Pesquería y Colombia, ante el crecimiento industrial y comercial que registran ambas regiones.
En Pesquería, donde empresas como KIA y Ternium mantienen importantes inversiones, se proyecta la construcción de nuevas estaciones eléctricas para acompañar la expansión industrial.
Mientras que en la zona de Colombia se busca garantizar un suministro confiable ante el incremento en el flujo de cruces por la aduana, que actualmente registra alrededor de 8 mil movimientos y podría alcanzar entre 15 mil y 16 mil cruces.
García Sepúlveda señaló que será necesario fortalecer la red desde Monterrey hasta Anáhuac para atender tanto la operación de la aduana como las nuevas inversiones que se proyectan para la región.
También buscan evitar desabasto de agua en García
El Gobernador explicó que los cortes de electricidad también han generado afectaciones en el suministro de agua potable en García, debido a que el sistema depende de equipos de bombeo.
Ante esta situación, anunció la construcción de nuevos tanques de almacenamiento en García, con un plazo estimado de dos meses, además de la incorporación de estaciones eléctricas móviles y nuevas subestaciones.
La estrategia busca que, ante futuras interrupciones del suministro eléctrico, los sistemas de agua puedan recuperar su operación en cuestión de minutos y evitar que un apagón prolongado derive en problemas de abasto para la población.







