Hamás anunció que acepta el plan de paz presentado por el presidente estadounidense, Donald Trump, que contempla un alto el fuego con Israel, la liberación de todos los rehenes israelíes y el establecimiento de un gobierno tecnócrata en Gaza enfocado en la reconstrucción y administración del enclave.
A través de un comunicado, el grupo expresó su disposición a iniciar negociaciones inmediatas a través de mediadores, aunque advirtió que ciertos aspectos sobre el futuro político de Gaza y los derechos del pueblo palestino deberán definirse en una posición nacional unificada, conforme al derecho internacional y a las resoluciones de la ONU.
«En este contexto, el movimiento afirma su disposición a entrar inmediatamente, a través de los mediadores, en negociaciones para discutir los detalles».
El acuerdo, que surge tras el ultimátum de Trump, incluye el intercambio de prisioneros, la retirada gradual de Israel de la Franja y el desarme de Hamás. Además, propone una amnistía para quienes decidan deponer las armas y salvoconductos para los miembros que deseen abandonar Gaza.
Pese al anuncio, Hamás mantiene reservas sobre el cumplimiento inmediato de todos los puntos, especialmente la liberación de los rehenes en las próximas 72 horas, calificada por la organización como «teórica y poco realista«
Sobre el desarme, el grupo insistió en que no cesará sus operaciones hasta que termine la ocupación israelí, y advirtió que la destrucción de túneles e infraestructura bélica y los programas de «desradicalización» serán percibidos como imposiciones unilaterales.
El éxito del plan dependerá del compromiso de todas las partes involucradas y de la capacidad de los mediadores regionales e internacionales para garantizar su cumplimiento. Hamás señaló que los puntos aún en disputa se debatirán «en un marco nacional integral en el que participaremos de forma activa y responsable».







