Un equipo de atletas rarámuris participará esta semana en los Juegos Maestros Indígenas, que se celebrarán en Ottawa del jueves al domingo, en una experiencia que sus representantes califican como más humana y espiritual que competitiva.

La delegación mexicana está integrada por seis corredores —tres hombres y tres mujeres— y un equipo de baloncesto conformado por 10 jugadoras. El jefe del grupo, Sergio Hernández, destacó que, aunque los resultados deportivos son importantes, la presencia del equipo busca sobre todo fortalecer el intercambio cultural y humano.

El evento reunirá a más de una decena de comunidades originarias de varios países, quienes compartirán sus costumbres, habilidades y vínculo con sus raíces. Cada delegación contará con un espacio para mostrar aspectos de su cultura. México presentará el juego de la bola, tradicional carrera en la que los participantes impulsan una pelota a lo largo de varios kilómetros, y la arihueta, competencia por equipos en la que mujeres lanzan un aro durante recorridos de entre dos y 20 kilómetros.

Será emocionante representar mi cultura en otro país”, expresó el corredor Aristeo Cubesara, estudiante de Turismo e hijo del reconocido atleta rarámuri Silvino Cubesare, campeón en 2015 de la Gran Trail Peñalera, en España.

El estado de Chihuahua, hogar de numerosas comunidades tarahumaras, también estará presente con un estand del fideicomiso “¡Ah, Chihuahua!”, en el que exhibirá artesanías y productos elaborados por pobladores de la región.

Hernández, exentrenador de alto rendimiento y responsable en el pasado de la preparación del marchista Horacio Nava, subcampeón mundial en 2010 y panamericano en 2011, subrayó que trabajar con atletas rarámuris implica “una experiencia mística con mucho de humanismo”, donde la convivencia intercultural es tan valiosa como los logros deportivos.