Minneapolis, Estados Unidos.- Después de que un hombre disparara contra la iglesia de la escuela Annunciation, en Minneapolis, al menos dos niños, de ocho y diez años, fallecieron y 17 personas han resultado heridas. De los heridos, 14 son menores, dos de ellos se encuentran muy graves, y tres son adultos.

Según el Departamento de Policía de la ciudad, el tirador se quitó la vida tras el ataque. Registros judiciales muestran que el agresor Robin Westman, nacido como Robert Paul Westman, cambió legalmente su nombre en 2019 después de identificarse como mujer.

“No hay palabras para describir el horror”, ha declarado el alcalde de la ciudad, Jacob Frey.

El ataque comenzó en torno a las 8.30 hora local, cuando los alumnos asistían a una misa para celebrar el comienzo del ciclo escolar. El atacante, vestido de negro, comenzó a disparar a través de las ventanas hacia el interior. Portaba tres armas de fuego, según ha declarado el jefe de la Policía de Minneapolis, Brian O’Hara: un rifle, una pistola y un revólver. Según los agentes, bloqueó con tablones dos de las puertas para impedir que pudieran salir de la Iglesia.

“Durante la misa, el pistolero se acercó a un lado del edificio y empezó a disparar un rifle a través de las ventanas contra los niños sentados en los bancos de la iglesia”, mencionó O’Hara. “Esto ha sido un acto deliberado de violencia contra niños inocentes y otras personas que rezaban. La pura crueldad y cobardía de disparar contra una iglesia llena de niños es incomprensible”.

Donald Trump comentó en sus redes sociales que el FBI llegó rápidamente el lugar de los hechos, y que además, La Casa Blanca continuará monitoreando la situación.