La Selección Mexicana escribió una de las páginas más memorables de su historia al derrotar 3-0 a Chequia y completar, por primera vez, una fase de grupos perfecta en una Copa del Mundo, al ganar sus tres encuentros de la primera ronda del Mundial 2026.
Ante una afición entregada en el Estadio Ciudad de México, el equipo dirigido por Javier Aguirre mostró nuevamente su versión más sólida y efectiva para terminar como líder de su sector con paso invicto y alimentar la ilusión de millones de aficionados.
Tras una primera mitad de intenso desgaste físico, donde los checos apostaron por el contacto constante y la fortaleza aérea, México encontró los espacios necesarios para inclinar el partido a su favor en el complemento.
El encargado de abrir el marcador fue Mateo Chávez al minuto 54. El joven lateral aprovechó una rápida transición ofensiva, condujo con determinación y definió con precisión para vencer al arquero Matej Kovar, desatando la euforia en las tribunas.
Apenas seis minutos después, Gilberto Mora volvió a demostrar por qué es una de las grandes revelaciones del torneo. El mediocampista de 17 años encabezó un contragolpe letal que terminó con Julián Quiñones empujando el balón al fondo de las redes para el 2-0.
Con la ventaja controlada y el partido prácticamente resuelto, Aguirre decidió regalarle a la afición uno de los momentos más emotivos de la noche. Al minuto 77 ingresó Guillermo Ochoa en sustitución de Raúl Rangel, recibiendo una ovación monumental en reconocimiento a una trayectoria histórica que lo ha llevado a disputar seis Copas del Mundo.
Cuando el encuentro agonizaba y el público ya celebraba la clasificación, llegó el tercer golpe mexicano. Tras una jugada ofensiva iniciada por Roberto Alvarado, Álvaro Fidalgo apareció dentro del área para definir con categoría y colocar el definitivo 3-0 en tiempo de compensación.
Además del resultado, la victoria tuvo un significado especial para el futbol mexicano. Nunca antes el Tricolor había logrado ganar sus tres partidos de una fase de grupos mundialista, rompiendo una barrera histórica y confirmando el gran momento que atraviesa bajo el mando de Aguirre.
Con nueve puntos de nueve posibles, México avanza a la fase de eliminación directa como líder de grupo, impulsado por la confianza de un equipo que ha sabido adaptarse a cada desafío y que ahora sueña con seguir haciendo historia en casa.







