Durante una entrevista telefónica con la cadena Fox News, el mandatario afirmó que los resultados podrían ser mejores de lo esperado y atribuyó parte de sus expectativas a la respuesta que tuvieron los mítines electorales que encabezó en distintos estados.
“Creo que los resultados van a ser mejores de lo que piensas”, declaró al conductor, al tiempo que llamó a los ciudadanos a votar por los candidatos republicanos y reiteró sus críticas hacia los demócratas.
Trump destacó que realizó más de 20 actos de campaña y aseguró que los recintos registraron una importante asistencia, por lo que considera que estas concentraciones tendrán un efecto en la participación electoral.
El presidente también defendió el rumbo de su administración y sostuvo que Estados Unidos atraviesa un buen momento en comparación con otras regiones, particularmente Europa. Asimismo, advirtió sobre la posibilidad de que los demócratas obtengan el control del Congreso.
Demócratas confían en recuperar terreno
Desde el Partido Demócrata, el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, manifestó confianza en las posibilidades de su partido durante la jornada electoral.
Al emitir su voto en Nueva York, Schumer afirmó que hace un año pocos consideraban posible que los demócratas estuvieran cerca de recuperar la mayoría en el Senado. Atribuyó el avance de su partido a la calidad de sus candidatos y a las controversias que han rodeado a la administración de Trump.
De acuerdo con el modelo de pronósticos de Decision Desk HQ citado en los reportes electorales, los demócratas contaban con estimaciones favorables para obtener el control de la Cámara de Representantes y recuperar la mayoría en el Senado.
Mientras tanto, Trump informó que seguiría la jornada desde la Casa Blanca. Desde las primeras horas del martes publicó mensajes en su plataforma Truth Social para respaldar a candidatos republicanos en estados como Alaska, Iowa, Kansas y Michigan, considerados relevantes para la disputa por el Senado.
Campañas continúan hasta el cierre de las urnas
A diferencia de otros países, en Estados Unidos no existe una veda electoral que impida realizar actividades proselitistas durante el día de la votación. Por ello, distintos candidatos mantuvieron sus actos de campaña con el objetivo de movilizar a los electores.
En los días previos a los comicios, Trump también se refirió a la posibilidad de aceptar los resultados, al señalar que lo haría si las elecciones son “limpias”. Además, afirmó que buscaría la manera de trabajar con la oposición, aunque posteriormente advirtió que vetaría iniciativas legislativas que no coincidieran con su agenda.
El mandatario ha cuestionado en distintas ocasiones la seguridad del sistema electoral estadounidense, pese a que autoridades y especialistas han defendido su confiabilidad.
En este contexto, el Departamento de Justicia informó sobre el despliegue de alrededor de mil observadores electorales, operativo que calificó como el más amplio de su historia.
Los resultados de esta jornada definirán la composición del Congreso y tendrán implicaciones para el desarrollo de la agenda legislativa del gobierno de Trump durante los próximos dos años.







