Un tiroteo registrado este jueves en el Mall of Louisiana dejó como saldo una persona muerta y al menos cinco más heridas, luego de que una aparente discusión entre dos grupos escalara a un intercambio de disparos en el área de comida, informaron autoridades locales.

El jefe de la Policía de Baton Rouge, Thomas Morse Jr., detalló que el incidente no fue un acto aleatorio, sino un enfrentamiento directo entre dos grupos. “Desafortunadamente, había personas inocentes en el área que también resultaron heridas”, señaló.

Tras el ataque, cinco personas fueron detenidas, mientras que las autoridades continúan con las investigaciones para determinar cuántos individuos participaron y cuántas armas fueron utilizadas. Equipos de seguridad desplegaron operativos de búsqueda con apoyo de drones y helicópteros.

El tiroteo generó escenas de pánico entre los visitantes del centro comercial más grande de Louisiana, quienes corrieron para resguardarse en tiendas, probadores y otras áreas seguras al escuchar las detonaciones.

Testigos relataron momentos de angustia. Signi Dreyer, empleada del lugar, indicó que inicialmente pensó que los disparos eran fuegos artificiales, hasta que vio a un hombre armado disparando mientras las personas se tiraban al suelo. Posteriormente, ayudó a atender a los heridos antes de la llegada de paramédicos.

Otra testigo, Raleigh Robertson, de 22 años, narró que se encontraba en una tienda cuando escuchó una ráfaga de disparos que duró entre 20 y 30 segundos.

De acuerdo con la policía, una de las víctimas permanece en cirugía, mientras que otras cuatro presentan heridas leves. Inicialmente se reportaron hasta 10 lesionados, cifra que posteriormente fue ajustada.

Al lugar también acudieron agentes del FBI y de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, quienes colaboran en las indagatorias.

El hecho ocurre apenas días después de otro tiroteo masivo en Shreveport, lo que ha reavivado la preocupación por la violencia armada en la región.

“A veces el diablo vive en todas partes”, dijo el alcalde-presidente de Baton Rouge, Sid Edwards. “Esta es una de esas situaciones: no importa cuántas fuerzas del orden tengas o programas sociales o lo que sea; si alguien se mete en la cabeza que va a hacer algo así, lo va a hacer y a veces todo lo que podemos hacer es responder”.

Las autoridades aseguraron que, por el momento, no existe una amenaza activa para la población, aunque el caso sigue en desarrollo.