Austin, Texas.– El gobernador Greg Abbott ordenó el despliegue de la Guardia Nacional en la capital del estado en preparación para una jornada de protestas convocadas contra la Administración de Donald Trump, programadas para este sábado 18 de octubre.
A través de un comunicado, Abbott señaló que las autoridades estatales y locales están preparadas para “disuadir actos de vandalismo” y advirtió que “la violencia y la destrucción no serán toleradas en Texas”.
La medida se produce ante el llamado de una coalición de organizaciones opositoras, grupos de defensa de derechos humanos y sindicatos que realizarán manifestaciones en más de 2,000 puntos del país, incluida Washington D.C., como parte del movimiento “No Kings” (Sin Reyes).
Esta será la segunda jornada de protestas del movimiento; la primera, llevada a cabo en junio, se desarrolló en general de manera pacífica en Texas y otras regiones de Estados Unidos. En aquella ocasión, Abbott también ordenó el despliegue de la Guardia Nacional.
El mandatario estatal se sumó a otros líderes republicanos al señalar, sin presentar evidencia, que las protestas estarían vinculadas con el movimiento Antifa, identificado por el Gobierno de Trump como una organización “terrorista”. Ayer, el senador texano Ted Cruz solicitó una investigación federal sobre la financiación de los grupos convocantes.
Sin embargo, especialistas y organismos como el Southern Poverty Law Center (SPLC) subrayan que Antifa no es una organización estructurada, sino un movimiento descentralizado conformado por grupos e individuos con ideologías antifascistas.
El Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos describe a Antifa como un conjunto de colectivos con principios cercanos al anarquismo, el socialismo o el comunismo. En 2020, el entonces director del FBI, Christopher Wray, señaló que se trata de una “ideología” más que de un grupo organizado.







