Monterrey, NL.– La Secretaría de Medio Ambiente del Estado, a través de la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente, realizó el pasado 26 de julio una inspección a un establecimiento ubicado junto al Río Santa Catarina, donde se detectaron diversas irregularidades ambientales.
De acuerdo con el informe oficial, en el lugar se desarrollaban actividades relacionadas con la compra-venta de materiales para la construcción, así como la fabricación de anillos de acero. Sin embargo, durante la visita se comprobó que el sitio operaba sin contar con las autorizaciones ambientales correspondientes, entre ellas: el resolutivo de Impacto Ambiental, el Registro como Generador de Residuos de Manejo Especial y la Autorización para descarga a cuerpos de agua superficiales.
El titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Raúl Lozano Caballero, explicó que la inspección fue motivada por hallazgos previos durante labores de limpieza en el área, en conjunto con la Secretaría de Participación Ciudadana.
“Durante una de nuestras actividades de limpieza en el Río Santa Catarina nos topamos con un grave caso de contaminación”, señaló el funcionario.
La inspección reveló la descarga directa de aguas residuales sin tratamiento al lecho del río, así como la dispersión de material pétreo derivada del manejo inadecuado de agregados en la parte posterior del predio colindante, lo cual generó afectaciones al suelo y al cauce del afluente.
Como medida inmediata, la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente impuso la suspensión temporal total de actividades en el sitio. Además, se ordenó la inhabilitación de las descargas hacia el río y la ejecución de labores de limpieza de residuos y materiales dispuestos en el área afectada.







