La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, manifestó este martes su rechazo a cualquier forma de intervención militar extranjera, tras los reportes sobre un despliegue de fuerzas estadounidenses en el mar Caribe, cerca de Venezuela.
“No al intervencionismo. Eso no solamente es convicción, sino que está en la Constitución (mexicana)”, afirmó la mandataria durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional.
La declaración surge después de que la agencia Reuters revelara que, en las próximas 36 horas, tres destructores de la Marina estadounidense, equipados con el sistema de defensa Aegis, arribarían frente a las costas de Venezuela. De acuerdo con la información, el operativo contempla la movilización de alrededor de 4,000 marines, aviones de vigilancia P-8 Poseidon, varios buques de guerra adicionales y al menos un submarino de ataque.
El despliegue, según fuentes citadas por Reuters, forma parte de una estrategia contra organizaciones de narcotráfico en América Latina y responde a la orden emitida por el presidente Donald Trump el pasado 8 de agosto de emplear a las Fuerzas Armadas en la lucha contra cárteles extranjeros. La medida también coincidió con el incremento de la recompensa por información que lleve a la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro, elevada a 50 millones de dólares.
Sheinbaum recordó que la política exterior mexicana se rige por principios constitucionales como la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias, la proscripción del uso de la fuerza, la cooperación internacional para el desarrollo y el respeto a los derechos humanos.
“Lo dice claramente nuestra Constitución y es nuestra posición siempre: la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de controversias”, enfatizó. La presidenta reiteró su llamado a que “todo se resuelva con diálogo”.
La estrategia de Estados Unidos se enmarca también en su combate contra el tráfico de fentanilo. Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha sostenido que los cárteles mexicanos producen esta droga con precursores químicos provenientes de China, y en febrero designó como organizaciones terroristas a seis de los principales grupos criminales de México. En julio sumó a esa lista al denominado Cártel de los Soles, al que Washington vincula con Maduro, acusación rechazada por Caracas.
Además, la actual administración estadounidense ha intensificado vuelos secretos de drones sobre territorio mexicano para rastrear laboratorios de fentanilo, aunque sin autorización para el uso de fuerza letal.







