La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que su Gobierno mantiene dudas sobre la forma en que ocurrió la captura de Ismael «El Mayo» Zambada en julio de 2024 y afirmó que la investigación busca esclarecer si durante el operativo se vulneró la soberanía nacional.
Las declaraciones de la mandataria surgieron tras los recientes señalamientos del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien volvió a sostener que la detención del fundador del Cártel de Sinaloa no fue un operativo del Gobierno estadounidense y que ni la aeronave ni el piloto involucrados pertenecían a autoridades de ese país.
Sin embargo, Sheinbaum consideró que existen inconsistencias en esa versión.
«Lo que no explica es cómo es que el propio FBI presenta el avión en una feria como si hubiera sido un operativo del FBI. Esa es la contradicción», expresó durante su conferencia matutina.
La presidenta señaló que el exdiplomático mantiene la misma postura que dio a conocer tras la captura del narcotraficante, aunque aseguró que la reciente exhibición de la avioneta por parte del FBI abrió nuevos cuestionamientos.
«El exembajador dice lo mismo que dijo hace dos años. El problema es que recientemente se presenta el avión como un operativo del FBI en una feria», sostuvo.
Sheinbaum enfatizó que el debate no gira en torno a la captura del líder criminal, sino a la posible violación de la soberanía mexicana.
«El fin no justifica los medios. Por supuesto que este capo de la droga, este líder del Cártel de Sinaloa, qué bueno que está detenido. Aquí tenía orden de aprehensión. Pero el asunto es si hubo una violación a la soberanía en esa detención», afirmó.
Asimismo, reveló que su administración considera que pudo haber existido «omisión y mentira» por parte del exembajador Ken Salazar, por lo que solicitó a la Fiscalía General de la República integrar esos elementos a la investigación que permanece abierta.
La mandataria añadió que las consecuencias de la captura también forman parte del análisis oficial, al señalar que el hecho desencadenó un conflicto interno entre grupos delictivos en Sinaloa.
Por su parte, el canciller Roberto Velasco comparó el caso con el del médico mexicano Humberto Álvarez Machaín, quien fue secuestrado y trasladado a Estados Unidos en la década de 1990, al considerar que ambos asuntos tienen como eje central la defensa de la soberanía nacional, independientemente de los delitos imputados a los involucrados.
La controversia resurgió luego de que se diera a conocer que el FBI donó a un museo estadounidense la avioneta en la que Zambada llegó a territorio estadounidense. Mientras Ken Salazar insiste en que Washington no participó en la captura, la Fiscalía mexicana mantiene abiertas las indagatorias para esclarecer si autoridades estadounidenses intervinieron en la operación realizada en territorio mexicano.







