La presidenta Claudia Sheinbaum descartó este lunes un aumento en los precios de gasolina y diésel en el país ante la creciente tensión en Medio Oriente, al asegurar que México ya produce prácticamente todos los combustibles que consume gracias a su infraestructura refinadora.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que el país cuenta con ocho refinerías activas, entre ellas Deer Park, en Texas —adquirida por el Estado mexicano en 2022— y la refinería de Dos Bocas, lo que ha reducido de forma significativa la dependencia de importaciones.
“Con las ocho refinerías actuales, alcanzaría para producir toda la gasolina y el diésel que requiere nuestro país”, dijo Sheinbaum al ser cuestionada sobre el posible impacto del cierre del estrecho de Ormuz, punto estratégico para el transporte de crudo a nivel mundial.
La presidenta señaló que la importación de combustibles ha disminuido considerablemente y que México mantiene un mecanismo fiscal —a través del IEPS— para evitar aumentos bruscos en los precios al consumidor.
“México tiene un mecanismo para que no aumente la gasolina en el país”, explicó. “Se otorgan subsidios cuando hay incrementos internacionales, lo cual entraría en vigor si fuera necesario”.
Mientras la tensión escala entre Irán e Israel, tras el reciente bombardeo de Estados Unidos a instalaciones nucleares iraníes, crece el temor de un cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita hasta un tercio del petróleo y gas del mundo. El conflicto ha provocado oscilaciones en los precios internacionales del crudo.
En ese contexto, Sheinbaum también reiteró la postura diplomática de México frente al conflicto en Medio Oriente:
“México reconoce a dos Estados: el palestino y el de Israel”, sostuvo, reafirmando el compromiso del país con una solución pacífica al conflicto.
La presidenta afirmó que aunque aún existen insumos —como algunas turbinas— que deben importarse, “todo lo demás está garantizado y se sigue trabajando en ello. ¿Eso qué nos hace? Pues soberanos”.







