A un día de que se lleve a cabo la marcha convocada por la denominada Generación Z, las autoridades capitalinas reforzaron nuevamente el cerco de seguridad en el primer cuadro de la ciudad.

Desde la mañana de este viernes, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) colocaron barricadas de concreto en los accesos principales al Zócalo, incrementando las medidas de control en la zona. Las inmediaciones de la plancha amanecieron con dos barreras formadas por bloques de concreto, instalados para restringir el paso vehicular y peatonal. En vialidades como 16 de Septiembre, los muros fueron colocados de extremo a extremo, sumándose a las vallas metálicas que ya permanecían en el área desde días anteriores.

También se registró un aumento en la presencia policiaca, incluidos grupos tácticos como la unidad “Zorros”, especializada en atención a emergencias y contención durante protestas de alto riesgo.

De manera paralela, el muro metálico que protege Palacio Nacional continúa siendo reforzado. Durante la mañana, trabajadores soldaban diversas secciones de las vallas, que además fueron aseguradas con cadenas y candados para impedir que sean removidas.

El operativo se endureció luego de que, el jueves, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) realizaron una manifestación en Correo Mayor, esquina con Moneda, donde intentaron derribar parte del cerco con la intención de ingresar a Palacio Nacional. La intervención del personal de seguridad evitó que la barrera fuera vulnerada.