Por: Jorge Maldonado Díaz

Con el objetivo de fomentar que se reutilicen los residuos sólidos urbanos textiles, la bancada de Movimiento Ciudadano del Congreso Local reformara la Ley Ambiental del Estado.

El Coordinador del Partido Naranja, Eduardo Gaona Domínguez dijo que en términos de contaminación textil, su impacto en el medio ambiente se ha acrecentado en años recientes.

Lo anterior debido al consumismo excesivo impulsado por la cadena de producción de ropa, agregó el legislador.

Este tipo de residuos son aquellos que comprenden prendas de vestir, calzado, sábanas, toallas, y aquellos sobrantes de tejidos en muebles o alfombras que se desechan, y que no representan un riesgo de salud para la población.

El legislador señalo que una sola persona puede producir hasta 35 kilos de residuo textil al año, y considerando que en Nuevo León la población es aproximada a las 5.7 millones de personas, podríamos tener cerca de 200 toneladas sin un manejo adecuado para su disposición final.

La industria textil es en México la segunda más contaminante después de la energética”, dijo Gaona.

“La Moda Rápida tiene gran impacto ambiental al momento de desecharse generando grandes cantidades de basura”.

“De acuerdo con información del portal de la organización ambientalista internacional Greenpeace, el 73 por ciento de las prendas producidas anualmente termina incinerada o en basureros, lo que contribuye a la polución del suelo y aire”.

Es por eso que, con la iniciativa, respaldada por la Bancada Naranja, se busca regular los procesos de recolección y disposición final de los residuos textiles.

Gaona Domínguez explicó que se considera la instalación de contenedores en las dependencias Municipales y del Estado para el depósito de dichos residuos, al igual que en las plazas comerciales de la entidad.

Asimismo, a través de la Secretaría de Medio Ambiente estatal se llevarán a cabo campañas informativas para dar a conocer a la ciudadanía la ubicación de los lugares de depósito.

Incluso de así, se estaría llevando a cabo un plan de manejo para la disposición final de los residuos.