Monterrey, Nuevo León.— El marcado descenso de temperaturas que se prevé para los últimos días del año ha reavivado la conversación sobre un fenómeno que permanece en la memoria colectiva de la ciudad: la histórica nevada de 1967, considerada hasta hoy el evento invernal más severo registrado en Monterrey.

De acuerdo con análisis climatológicos, la llegada de una masa de aire frío de origen polar hacia el norte del país podría generar condiciones similares —aunque poco comunes— a las que se presentaron hace más de cinco décadas, cuando la capital de Nuevo León quedó cubierta por la nieve.

La nevada histórica de 1967: el referente invernal

El 9 de enero de 1967 permanece como la nevada más intensa registrada en Monterrey. Durante ese evento, se reportaron acumulaciones de entre 40 y 60 centímetros, lo que provocó la suspensión de actividades, afectaciones viales y cortes en el suministro eléctrico.

El fenómeno estuvo asociado a una intensa masa de aire polar que cubrió gran parte del norte del país. A más de cinco décadas, este episodio continúa siendo el principal referente al evaluar la posibilidad de una nueva nevada en la ciudad.

Especialistas señalan que, si bien la probabilidad de una nevada de tal magnitud es baja, el comportamiento atípico de los sistemas invernales y el descenso abrupto de temperaturas proyectado para el 31 de diciembre mantienen abierta la posibilidad de precipitaciones invernales ligeras, principalmente en zonas altas del área metropolitana.

Autoridades de Protección Civil recomendaron a la población mantenerse informada, abrigarse adecuadamente y extremar precauciones ante posibles heladas nocturnas, especialmente durante los festejos de Año Nuevo.

Especialistas señalan que este pronóstico debe tomarse con cautela, y el Sistema Meteorológico Nacional confirmó que se trata de una publicación especial por el Día de los Santos Inocentes — ¡feliz 28 de diciembre!