Guadalajara, Jalisco.— Miles de habitantes del área metropolitana de Guadalajara se manifestaron este domingo para exigir que las autoridades emitan una alerta sanitaria ante la mala calidad del agua potable, que, aseguran, llega desde hace meses a sus hogares con olores desagradables y posibles contaminantes que han provocado afectaciones a la salud.
Con consignas como “¡El agua es un derecho, no un privilegio!” y “¡Agua limpia!”, alrededor de 10 mil personas, de acuerdo con las cifras difundidas, salieron a las calles para demandar una solución al problema y medidas que protejan a la población.
Según denuncias ciudadanas y análisis citados por el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad), desde marzo al menos 320 colonias reciben agua con características anormales y presunta presencia de coliformes fecales y metales pesados. Organizaciones ciudadanas y científicas también reportaron hallazgos de bacterias, mercurio y cadmio en muestras tomadas en distintas zonas.
Los manifestantes señalaron que el problema lleva aproximadamente tres años, pero se agravó desde marzo y alcanzó niveles más preocupantes durante las últimas semanas. Entre las posibles causas mencionadas se encuentran presuntas descargas ilegales en la presa de Las Pintas, una de las fuentes de abastecimiento de la zona metropolitana.
Ante la presión ciudadana, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, anunció la clausura temporal de la presa señalada. De acuerdo con la información difundida, la medida podría reducir hasta 30 por ciento la disponibilidad de agua y derivar en racionamientos semanales, con interrupciones del servicio de uno o dos días.
La inconformidad también se refleja en las afectaciones que reportan las familias. Juan Camacho relató que su hija presentó dermatitis, urticaria y comezón intensa, mientras que él ha experimentado ardor en los ojos al lavarse la cara. Según su testimonio, otros vecinos han presentado problemas gastrointestinales y afecciones en la piel, particularmente entre menores de edad.
Por su parte, Fabiola Elvira, habitante del barrio de Analco, explicó que los filtros instalados en su vivienda no han sido suficientes para eliminar el olor desagradable del agua. Ante esta situación, utiliza agua embotellada para lavar utensilios, alimentos y para la higiene personal de su familia, lo que representa un gasto adicional de alrededor de 500 pesos semanales.
La vecina señaló que decidió sumarse a la protesta para exigir una respuesta de las autoridades sanitarias y medidas que permitan reducir los riesgos para la población. También cuestionó la falta de soluciones inmediatas para las personas que continúan recibiendo agua con características anormales.
La problemática ha generado preocupación en otros sectores, incluidos comercios, escuelas y centros de salud. De acuerdo con el reporte, pacientes que reciben hemodiálisis denunciaron la suspensión de sus terapias en una clínica pública debido a que el agua disponible no reunía las condiciones necesarias para esos procedimientos.
Protesta termina con detenidos y personas heridas
La movilización concluyó con enfrentamientos entre manifestantes y policías antimotines en las inmediaciones de Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus.
Según los reportes difundidos por EFE y medios nacionales, durante los incidentes se utilizaron gases lacrimógenos y chorros de agua para contener a los manifestantes. Los organizadores denunciaron que al menos nueve personas fueron detenidas, cuatro tenían paradero desconocido y decenas resultaron heridas, entre ellas integrantes de la prensa.
Los participantes exigieron que las autoridades atiendan la crisis del agua, transparenten los resultados de los análisis y establezcan medidas sanitarias para proteger a los habitantes del área metropolitana de Guadalajara.







