México y Estados Unidos alcanzaron este viernes un entendimiento sobre la gestión del agua en la cuenca del Río Bravo, mediante el cual el gobierno mexicano se comprometió a liberar 249.163 millones de metros cúbicos de agua para Estados Unidos a partir de la semana del 15 de diciembre, mientras continúan las negociaciones para atender el déficit excepcional correspondiente al ciclo anterior, en el marco del Tratado de Aguas de 1944.
El volumen acordado es ligeramente superior a los 246 millones de metros cúbicos cuya entrega inmediata había solicitado esta semana el presidente estadounidense, Donald Trump, aunque se mantiene por debajo de los más de 986 millones de metros cúbicos que, de acuerdo con el mandatario, México adeudaría en total conforme al tratado bilateral.
El acuerdo fue anunciado días después de que el presidente Trump acusara a México, a través de la red social Truth, de incumplir el tratado y advirtiera sobre la posible imposición de un arancel del 5 por ciento a productos mexicanos en caso de no realizarse la entrega de agua de manera inmediata.
En un comunicado conjunto difundido este viernes, ambos gobiernos informaron que “han alcanzado un entendimiento sobre la gestión del agua para el ciclo actual y el déficit del ciclo anterior bajo el Tratado de Aguas de 1944”, y reconocieron la importancia de las obligaciones de entrega de agua y su impacto en las comunidades de ambos países. Asimismo, coincidieron en la necesidad de fortalecer la cooperación para mejorar la gestión oportuna del recurso.
El documento establece que México tiene la intención de liberar 249.163 millones de metros cúbicos de agua para Estados Unidos, con entregas previstas a partir de mediados de diciembre, y señala que ambos países revisaron diversas acciones para cumplir con las obligaciones del tratado, incluida la atención al déficit del ciclo anterior. Las partes indicaron que las negociaciones continuarán con el objetivo de concluir un plan definitivo a más tardar el 31 de enero de 2026.
En un posicionamiento adicional, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) sostuvo que México no ha incurrido en ninguna violación al Tratado de Aguas de 1944. Explicó que el acuerdo se da en un contexto de sequía extraordinaria que ha afectado a usuarios de ambos países, y que las entregas realizadas se han efectuado conforme a la disponibilidad hidrológica y a las limitaciones operativas de la región, sin comprometer el consumo humano ni la producción agrícola en la zona fronteriza.
La cancillería destacó que México continuará cumpliendo con sus compromisos dentro del marco del tratado y de la cooperación binacional, y reiteró su disposición a trabajar de manera coordinada con Estados Unidos para atender un desafío que calificó como compartido, mediante una implementación que resulte mutuamente beneficiosa para ambas naciones.







