El Gobierno de México reiteró que no está comprobado que la lechuga producida en Guanajuato sea el origen del brote de ciclosporiasis registrado en Estados Unidos, aunque las autoridades estadounidenses mantienen una asociación epidemiológica con el producto.

El comisionado federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), Víctor Hugo Borja, explicó que la investigación comenzó después de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) entrevistaran a personas contagiadas, varias de las cuales señalaron haber consumido lechuga procesada en restaurantes de comida rápida.

A partir de esos testimonios, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) rastreó la cadena de distribución hasta una planta de Taylor Farms en Guanajuato y notificó a las autoridades mexicanas sobre la posible relación.

«Lo que nos reportan a nosotros son hipótesis, no son cuestiones confirmadas», señaló Borja durante la conferencia matutina de Palacio Nacional.

Tras recibir la alerta, autoridades mexicanas inspeccionaron las instalaciones y analizaron cinco muestras de lechuga entera, cinco de producto procesado y agua utilizada en la planta.

Todas las muestras resultaron negativas para Cyclospora cayetanensis, por lo que, hasta el momento, no se ha confirmado que la planta mexicana sea el origen de la contaminación.

«La hipótesis todavía se mantiene y no se confirma la fuente directa», explicó el funcionario.

Borja insistió en que el origen mexicano del brote aún no está comprobado, por lo que las investigaciones continúan.

Mientras se realizan los análisis correspondientes, Taylor Farms suspendió preventivamente las operaciones de su planta en Guanajuato para llevar a cabo una evaluación de riesgo.


Mantienen otras investigaciones

El brote de ciclosporiasis en Estados Unidos ha generado miles de contagios y dos muertes, aunque autoridades sanitarias han señalado que las víctimas presentaban enfermedades preexistentes y que la infección fue un factor contribuyente.

México también mantiene abierta una investigación relacionada con viajeros británicos que contrajeron ciclosporiasis después de visitar Quintana Roo. En este caso, autoridades sanitarias inspeccionaron 16 hoteles y tomaron muestras de alimentos y agua, cuyos resultados continúan bajo análisis.

Además, Cofepris investiga un posible vínculo entre chiles serranos mexicanos y un brote de salmonela en Estados Unidos. Como parte de las indagatorias, se inspeccionó una empacadora de Nuevo León y se rastreó el producto hasta agricultores de Escuinapa, Sinaloa, donde se recolectaron muestras.

Borja señaló que desde 2020 México ha recibido cerca de 17 notificaciones internacionales relacionadas con brotes, y en algunos casos Cofepris, Senasica y la FDA han realizado inspecciones de manera conjunta.