A escasos días de la posible imposición de aranceles del 25% al 30% por parte de Estados Unidos a productos mexicanos como automóviles, acero, aluminio, piezas metálicas y tomates, el Gobierno de México mantiene la esperanza de alcanzar un acuerdo que evite el impacto económico.

La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró este martes su confianza en que las negociaciones, lideradas por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, logren frenar la medida anunciada por la Administración de Donald Trump, la cual entraría en vigor el 1 de agosto. Sheinbaum aseguró que se mantiene un diálogo permanente con funcionarios estadounidenses, encabezados por Howard Lutnick, secretario de Economía de ese país.

“Esperamos llegar a un buen acuerdo esta semana, es importante. Si es necesario, vamos a hablar con el presidente Trump”, declaró la mandataria durante su conferencia matutina. Sheinbaum también destacó la participación activa del canciller Juan Ramón de la Fuente y los esfuerzos de los equipos económicos y diplomáticos de ambas naciones.

Pese al optimismo, el Gobierno mexicano contempla escenarios alternativos ante la eventual aplicación de los aranceles. Como parte de las medidas preventivas, se realizan reuniones semanales para evaluar el posible impacto económico, al tiempo que se prepara una estrategia de respuesta basada en el llamado “Plan México”, centrado en el fortalecimiento de la economía nacional, el fomento de la inversión y el bienestar social.

La presidenta ha instruido a un grupo intersecretarial —que incluye a los titulares de Agricultura, Energía y Trabajo— a delinear acciones que minimicen el impacto, en caso de que no se alcance un acuerdo a tiempo.

Sheinbaum no descartó la posibilidad de establecer una comunicación directa con el presidente Trump en las próximas horas, si las negociaciones no logran frenar la entrada en vigor de los nuevos aranceles. “Estamos esperando de aquí al viernes”, concluyó.