Francia.- La muerte de un hombre con inmunodepresión severa que dio positivo al virus Shamonda encendió las alertas sanitarias en Europa, luego de que se identificara como el primer caso humano conocido de esta infección, detectada principalmente en ganado bovino.
El paciente permanecía hospitalizado en Lyon, en el sureste de Francia, y falleció a principios de octubre, de acuerdo con información difundida por las autoridades francesas. Hasta el momento, no se ha revelado su identidad ni su edad.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) informó que mantiene vigilancia sobre el caso, mientras se investiga si el virus provocó o contribuyó al fallecimiento y de qué manera el hombre adquirió la infección.
El hallazgo resulta relevante debido a que el virus Shamonda (SHAV), perteneciente al género Orthobunyavirus, se había asociado principalmente con animales y se consideraba que no era transmisible a los seres humanos.
¿Qué se sabe del virus Shamonda?
De acuerdo con información del Ministerio de Agricultura de España, el virus se transmite principalmente mediante mosquitos picadores del género Culicoides y tiene al ganado bovino como uno de sus principales hospedadores.
En las reses, la infección puede provocar fiebre, diarrea y una disminución de entre 10 y 20 por ciento en la producción de leche durante un periodo de siete a diez días. Aunque la enfermedad puede afectar a numerosos animales, la mayoría de los bovinos adultos suele recuperarse y, hasta ahora, no se había observado mortalidad atribuida directamente al virus.
Las ovejas y las cabras también pueden infectarse, aunque generalmente no presentan síntomas. En caballos y otros equinos se han detectado animales positivos con signos neurológicos, pero no se ha confirmado que el virus sea la causa directa de esas manifestaciones.
Actualmente no existe una vacuna contra el Shamonda. Las medidas de prevención en animales se centran en el control de los insectos transmisores, el uso de repelentes y la atención veterinaria de los ejemplares afectados.
Casos detectados en Europa
El virus fue identificado por primera vez en Nigeria a mediados de la década de 1960 y posteriormente se notificó de manera esporádica en distintas regiones de África y en Japón.
Durante el verano de 2026 se detectó en Suiza una variante denominada Shamonda-Europe. Posteriormente, se reportaron casos en Alemania, Francia, Austria, Bélgica, Países Bajos, Liechtenstein e Italia.
En Francia, la presencia del virus fue identificada a principios de septiembre y se confirmó en 37 departamentos, en explotaciones ganaderas donde se habían observado animales con signos clínicos.
Los análisis han permitido distinguir dos variantes genéticas circulantes en Europa: el Shamonda tipo 1, detectado principalmente en Suiza, Francia, el sur de Alemania y Austria, y el tipo 2, identificado en Bélgica, Países Bajos, el norte alemán y el noroeste francés.
Expertos llaman a mantener la vigilancia sin generar alarma
Ante el primer caso humano conocido, especialistas consultados a través de la plataforma Science Media Centre señalaron la importancia de ampliar la investigación para determinar si existen otras infecciones que hayan pasado inadvertidas.
Mónica González, profesora del departamento de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia, consideró que podrían realizarse estudios retrospectivos para identificar posibles infecciones sin síntomas en seres humanos.
La especialista también destacó la necesidad de fortalecer la vigilancia coordinada entre personal médico, veterinarios, biólogos y expertos en insectos transmisores.
Por su parte, David Roiz, investigador del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos y de la Universidad de Castilla-La Mancha, sostuvo que el caso no representa, por ahora, un riesgo para la población general, debido a las condiciones particulares de salud del paciente.
Los especialistas coincidieron en que será necesario conocer los resultados de las investigaciones para establecer si existe una relación causal entre el virus y la muerte, así como determinar la vía de infección.
Mientras tanto, las autoridades sanitarias europeas mantienen el seguimiento del caso y de la circulación del virus entre animales, con el objetivo de identificar oportunamente posibles riesgos para la salud pública.







