Monterrey, Nuevo León.– Con el objetivo de mejorar la seguridad peatonal y transformar espacios públicos, el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza Santos, inauguró el proyecto “Sendero de color, camino seguro” en el cruce de las avenidas Aztlán y Esquisto, en la colonia San Bernabé.

La intervención forma parte de una estrategia de urbanismo táctico impulsada de manera conjunta entre el municipio, la organización Movimiento de Activación Ciudadana AC (MOVAC) y vecinos del sector, con el respaldo de Fundación FEMSA y la iniciativa Bloomberg Philanthropies.

A través del programa “Arte en Asfalto”, Bloomberg aportó recursos para transformar los cuatro puntos cardinales del crucero y el camellón central en un entorno más seguro, especialmente para peatones, ciclistas y usuarios del transporte público.

Durante la inauguración, el edil destacó que la seguridad vial es una prioridad para su administración, por lo que este tipo de intervenciones buscan convertirse en modelo para otros cruces de la ciudad.

Es importante que sirva de modelo para muchos cruces que tiene Monterrey… agradecemos a las instituciones privadas que hacen un acompañamiento diario para lograr una movilidad más segura”, expresó.

El cruce intervenido era considerado uno de los más peligrosos del estado, por lo que se implementaron medidas como extensiones de banquetas, islas peatonales, señalización horizontal y vertical, así como la colocación de bolardos, todo ello mediante soluciones temporales basadas en pintura y rediseño vial.

El proyecto también integró un componente artístico impulsado por los propios vecinos, quienes plasmaron flores en el pavimento como símbolo de resiliencia de la comunidad.

Por su parte, el presidente de MOVAC, Jacobo Wapinski, subrayó que el objetivo principal es salvar vidas mediante la colaboración entre gobierno, sociedad civil e iniciativa privada.

En tanto, Sindy González, gerente de Primera Infancia de Fundación FEMSA, destacó que el diseño de espacios seguros desde la niñez es clave para el bienestar social.

Los espacios donde los niños viven influyen directamente en su seguridad y desarrollo”, señaló.

Como resultado de la intervención, se recuperaron 2,455 metros cuadrados de espacio público, beneficiando a más de 31 mil personas, entre ellas 9 mil niñas y niños. Además, el proyecto impacta a 41 escuelas cercanas y 17 rutas de transporte urbano.

Entre las acciones realizadas destacan la colocación de más de 85 señales horizontales, mil metros lineales de pintura termoplástica, más de 300 dispositivos de control vial y la renovación total de la señalización vertical, además de trabajos de pavimentación en más de 5 mil metros cuadrados.

Las autoridades informaron que el proyecto será evaluado de manera continua para determinar futuras obras permanentes que consoliden la zona como un entorno escolar seguro.

En la iniciativa también participó la empresa Sherwin-Williams, que aportó la paleta de colores y los insumos necesarios para la intervención.

Al evento asistieron funcionarios municipales, entre ellos Fernando Margáin, jefe de Gabinete; Fernando Gutiérrez Moreno, secretario de Desarrollo Urbano Sostenible; Hugo Salinas, secretario de Servicios Públicos; y Miguel Ángel Garza, representante de la iniciativa privada.