México.- La Secretaría de Bienestar a través de la Subsecretaría de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, impulsa en todo el país la instalación y operación de biofábricas comunitarias como parte de las acciones estratégicas del programa Sembrando Vida, para producir alimentos más sanos, no depender de fertilizantes químicos, reducir costos de producción y fortalecer la autosuficiencia productiva de las comunidades rurales.
Actualmente, 16 mil 706 biofábricas son operadas por las Comunidades de Aprendizaje Campesino, consolidando una de las estrategias agroecológicas comunitarias más grandes del país. Estas unidades producen biofertilizantes, bioinsecticidas, compostas, microorganismos y otros bioinsumos agroecológicos que se utilizan en las parcelas y viveros comunitarios.
Al respecto, la subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, encargada del programa Sembrando Vida, Columba Jazmín López Gutiérrez, señaló que “las biofábricas forman parte del modelo productivo que estamos impulsando en el campo mexicano, un modelo que busca equilibrio: producir más, reducir costos de producción, generar mayores ingresos para las familias campesinas y al mismo tiempo cuidar el suelo, el agua y la biodiversidad. Esa es la transformación del campo que nos ha encomendado la presidenta Claudia Sheinbaum”.

La producción de bioinsumos permite reducir los costos de producción, disminuir la dependencia de insumos externos, mejorar la salud del suelo, producir alimentos más sanos y fortalecer la autosuficiencia productiva de las comunidades rurales. El programa Sembrando Vida destina recursos para la instalación, equipamiento y fortalecimiento de biofábricas comunitarias. En 2026 el apoyo para la instalación de nuevas biofábricas será de 76 mil pesos por biofábrica y de 50 mil pesos para el reforzamiento de biofábricas existentes, contemplando la instalación de mil 161 nuevas y el reforzamiento de 146 biofábricas.
Una biofábrica es un espacio destinado a la producción de bioinsumos agroecológicos elaborados a partir de procesar recursos locales como desechos agrícolas, estiércoles, minerales, extractos de plantas y aceites esenciales. Generalmente cuenta con área de preparación de insumos, área de fermentación y biodigestión, área de caldos minerales, lombricompostera, área de almacenamiento y área de envasado, además de tanques de fermentación, recipientes, herramientas, medidores y equipo básico para la elaboración y control de calidad de los bioinsumos.
Con estas acciones, el Gobierno de México impulsa un modelo de desarrollo rural que atiende las causas de la pobreza rural, fortalece la producción de alimentos sanos, la organización comunitaria y la economía de las comunidades campesinas, demostrando que es posible producir de manera sustentable, cuidar la tierra y mejorar el bienestar de las familias rurales al mismo tiempo, como parte de la transformación del campo mexicano.







