El astronauta estadounidense Jim Lovell, recordado por comandar la misión Apolo 13 de la NASA en 1970, falleció el pasado 7 de agosto a los 97 años en Lake Forest, Illinois, informó la agencia espacial en un comunicado. La causa de su muerte no fue revelada.

Lovell, capitán retirado de la Marina de Estados Unidos, participó en cuatro misiones espaciales: Gemini 7, Gemini 12, Apolo 8 y Apolo 13. En esta última, un tanque de oxígeno del módulo de servicio explotó a unos 320 mil kilómetros de la Tierra, obligando a abortar el intento de alunizaje. El incidente dio lugar a la célebre frase: “Houston, tenemos un problema aquí”.

La NASA destacó que la “fortaleza serena” de Lovell fue clave para que la tripulación, integrada también por John Swigert Jr. y Fred Haise Jr., regresara a salvo tras maniobrar alrededor de la cara oculta de la Luna y emprender el viaje de vuelta a la Tierra.

En un comunicado, la familia del astronauta expresó que, más allá de sus logros profesionales y su liderazgo en la exploración espacial, lo recordarán como padre, abuelo y “héroe” personal.