«La grave sequía que afecta a muchas regiones de Europa desde principios de año se ha ido extendiendo y agravando desde principios de agosto», señala el informe, que agregó que es probable que la región occidental de Europa y el Mediterráneo experimente condiciones más cálidas y secas de lo normal hasta noviembre.

Gran parte de Europa ha enfrentado semanas de temperaturas abrasadoras este verano boreal, lo que ha agravado la sequía, provocado incendios forestales, ha hecho saltar las alertas sanitarias y generado llamados para que se tomen más medidas para hacer frente al cambio climático.

 

La sequía actual parece ser la peor en al menos 500 años, suponiendo que los datos definitivos al final de la temporada confirmen la evaluación preliminar, dijo la Comisión en un comunicado.

Las cosechas de verano se han visto afectadas, ya que el rendimiento del maíz en grano en 2022 será un 16% inferior a la media de los cinco años anteriores y los de la soja y el girasol caerán un 15% y un 12% respectivamente.

La generación de energía hidroeléctrica se ha visto afectada, con un mayor impacto en otros productores de energía debido a la escasez de agua para alimentar los sistemas de refrigeración.

El bajo nivel de las aguas ha dificultado la navegación interior, por ejemplo a lo largo del Rin, y la reducción de la carga marítima ha afectado al transporte de carbón y petróleo.

El EDO dijo que las lluvias de mediados de agosto pueden haber aliviado las condiciones, pero en algunos casos han llegado en forma de tormentas eléctricas que han causado más daños.

El indicador de sequía del observatorio se basa en las mediciones de las precipitaciones, la humedad del suelo y la fracción de radiación solar que absorben las plantas para la fotosíntesis. (Información Reuters: Philip Blenkinsop