Ciudad del Vaticano.– El papa León XIV celebró este domingo la misa de Difuntos en el cementerio del Verano, el mayor de Roma, donde aseguró que “la caridad vence a la muerte”, en el marco de la conmemoración católica dedicada a los fieles difuntos.
El pontífice estadounidense continuó así la tradición instaurada por su predecesor, el papa Francisco, al presidir la eucaristía en distintos camposantos de la capital italiana. Durante la ceremonia, León XIV depositó un ramo de flores en la tumba de la familia Nicolini, la primera ubicada en la entrada del cementerio.
“Nos hemos reunido para celebrar la conmemoración de todos los fieles difuntos, en particular de los que están sepultados aquí y, con especial afecto, de nuestros seres queridos. En el día de la muerte ellos nos han dejado, pero los llevamos siempre con nosotros en la memoria del corazón”, expresó el Papa ante unas dos mil personas.
En su homilía, destacó que “en la caridad Dios nos reunirá junto a nuestros seres queridos”, y sostuvo que “si caminamos en la caridad, nuestra vida será una oración que nos une a los difuntos, en la espera de encontrarlos nuevamente en la alegría eterna”.
“Queridos hermanos y hermanas, mientras el dolor por la ausencia de quien no está ya con nosotros permanece impreso en nuestro corazón, confiémonos en la esperanza que no defrauda”, añadió.
Más temprano, durante el rezo del ángelus en la Plaza de San Pedro, León XIV adelantó que rezaría no solo por sus seres queridos, sino también “por los muertos de los que nadie se acuerda”.
“Pero nuestro Padre Celestial nos conoce y nos ama, uno por uno, y no olvida a nadie”, concluyó el pontífice.







