Nueva York.- Luego de que Ismael “El Mayo” Zambada, histórico líder del Cártel de Sinaloa, se declarara culpable de narcotráfico, lavado de dinero y uso de armas en un tribunal de Nueva York, envió un mensaje a la población de Sinaloa a través de su abogado Frank Pérez, pidiendo que cese la violencia que se desató tras su captura.
“Mi cliente hace un pedido a la población de Sinaloa para que mantenga la calma, actúe con moderación y evite la violencia”, señaló el abogado en un comunicado.
Zambada, quien fue mano derecha de Joaquín “El Chapo” Guzmán desde 1989, fue arrestado en julio de 2024 en el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, luego de aterrizar en una avioneta acompañado de Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de El Chapo, a quien acusó de tenderle una trampa para entregarlo a las autoridades estadounidenses.
Tras su entrega, en Sinaloa estalló una confrontación armada entre dos facciones del propio cártel: “los Mayitos”, encabezados por Ismael Zambada Sicairos, alias “Mayito Flaco”, e “los Chapitos”, liderados por Iván Archivaldo Guzmán y Jesús Alfredo Guzmán. El conflicto ha dejado centenares de desaparecidos y alrededor de 2,000 muertes, además del cierre de escuelas y comercios por la violencia.
En palabras de su defensa, El Mayo llamó a su comunidad a mirar “hacia la paz y la estabilidad para el futuro del estado”, afirmando que “el derramamiento de sangre no sirve para nada, solo profundiza las heridas y prolonga el sufrimiento”.
La sentencia contra Zambada está programada para el 13 de enero de 2026, aunque se prevé que pueda cooperar con el Gobierno estadounidense proporcionando información sensible a cambio de beneficios judiciales. La fiscalía ya descartó la pena de muerte.
Por su parte, Joaquín Guzmán López deberá presentarse en septiembre ante un tribunal de Chicago, donde se espera que también se declare culpable, como lo hizo el mes pasado su hermano Ovidio Guzmán, alias “El Ratón”.
Mientras tanto, la lucha por el control de Sinaloa, considerada una de las principales plazas del narcotráfico internacional, continúa generando un clima de inseguridad y violencia en la región.







