México.- La festividad del Día de Muertos inicia formalmente su ciclo de visitas con el arribo de las almas de los animales de compañía.
Según la tradición popular contemporánea, los espíritus de las mascotas cruzan desde la medianoche del 26 de octubre y a lo largo de todo el 27 de octubre, convirtiéndose en los primeros visitantes en llegar antes de las fechas principales de noviembre.
Aunque no constituye una festividad prehispánica oficial, la conmemoración se inspira en el profundo simbolismo del xoloitzcuintle, perro asociado en la mitología mexica como guía de las almas hacia el Mictlán.
La costumbre ha tomado gran fuerza en años recientes en todo el país gracias al impulso de comunidades locales y plataformas digitales, consolidando el reconocimiento de los animales como miembros fundamentales del núcleo familiar.
Para recibirlos, las familias suelen colocar un altar exclusivo o integrar un espacio especial dentro de la ofrenda principal.
Entre los elementos indispensables se encuentra una fotografía entrañable que capture su personalidad, un recipiente con agua fresca para saciar la sed tras su trayecto y porciones de sus alimentos preferidos, como croquetas, sobres o trozos de pollo.
Además, se añaden juguetes, objetos personales como collares, placas o mantas que conserven su aroma, junto con veladoras y senderos de pétalos de cempasúchil para iluminar y guiar su camino de regreso a casa.
Las autoridades y colectivos recomiendan colocar las velas en zonas elevadas o protegidas para prevenir accidentes con otras mascotas en el hogar.







