Por: Jorge Maldonado Díaz
Por su acción de salvaguardar la vida de dos menores de edad, al aplicar el protocolo policial, Karla Catalina Chairez Cortés, elemento de la policía del municipio de San Nicolás de los Garza, recibió un reconocimiento por parte del Congreso del Estado.
En enero pasado la también supervisora del turno nocturno de la policía nicolaíta, se viralizó en redes sociales cuando resguardó a dos menores de edad, que viajaban en un vehículo en estado de ebriedad para salvaguardar su seguridad, y no cedió a las presiones de sus padres para que se los entregara en ese momento, al aplicar el protocolo.
En su intervención el diputado Mauro Guerra Villarreal aseguró que a ningún padre le gustaría recibir una llamada en la madrugada que le cambiara la vida, al saber que un hijo participó en un accidente.
Sin embargo, gracias a la buena actuación de Karla, eso no ocurrió porque tomó la decisión que parece sencilla cuando se cuenta después, pero que en el momento exige carácter, convicción y una verdadera vocación de servicio.
“Karla decidió aplicar el protocolo y actuar conforme a la ley para resguardar la seguridad de todos; ese hecho se viralizó en redes sociales, hubo molestia, hubo presión, hubo reclamos”.
“Pero Karla no cedió, se mantuvo firme en su deber y continuó con el protocolo salvaguardando en todo momento la integridad de los jóvenes; porque entendió algo que debemos recordar siempre, la autoridad no está para agradar, la autoridad está para proteger y proteger, muchas veces, significa tomar decisiones que no son populares, pero que evitan tragedias”.
Guerra Villarreal destacó que el reconocimiento que se entregó Chairez Cortés, debe servir para que a través de ella se reconozca la labor de todas y todos los policías de Nuevo León quienes a diario salen a la calle con el compromiso de servir a nuestra sociedad.
Por su parte Itzel Castillo Almanza, presidenta de la mesa directiva del Congreso, manifestó que Chairez Cortés intervino de manera oportuna y responsable al resguardar a los menores de edad en estado de ebriedad, no los remitió a una celda con una actitud punitiva que se aplica a los infractores a las normas.
“Este hecho no solo evidenció profesionalismo, sino también sensibilidad social, vocación de servicio y un claro entendimiento de la función preventiva que debe caracterizar a las corporaciones de seguridad pública”.
“La participación de Karla, es un ejemplo de buenas prácticas policiales, al priorizar la integridad física de los menores de edad, respetar el marco normativo estatal y municipal, y promover la corresponsabilidad familiar”, puntualizó.







