Al menos 75 congresistas del Partido Demócrata enviaron una carta al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para expresar su rechazo a las amenazas del presidente Donald Trump sobre una posible intervención militar en México.

En la misiva, firmada el 9 de enero de 2026, los legisladores advirtieron que el uso no autorizado de la fuerza tendría “consecuencias desastrosas”, al tratarse de un país que es el principal socio comercial de Estados Unidos y un aliado estratégico en materia de seguridad.

Los congresistas señalaron que cualquier acción militar estadounidense sin el consentimiento del Gobierno mexicano y sin la autorización del Congreso violaría la soberanía de México y afectaría la relación bilateral. En el documento también manifestaron su oposición al uso no autorizado de la fuerza militar en Venezuela y a las declaraciones de funcionarios de la Administración que han aludido a acciones militares en territorio mexicano.

De acuerdo con los firmantes, durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, México ha incrementado de manera significativa su cooperación con Estados Unidos, particularmente en temas de seguridad. Añadieron que una intervención militar unilateral empañaría la nueva etapa de colaboración iniciada entre ambos países.

Como ejemplo de dicha cooperación, recordaron que en febrero del año pasado México extraditó a 29 personas buscadas por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con cárteles, una de las mayores extradiciones en la historia del país. Asimismo, mencionaron que en agosto se transfirió a otros 26 reclusos señalados como presuntos líderes de organizaciones criminales.

Los congresistas reconocieron que México enfrenta desafíos en materia política y de estado de derecho, pero destacaron que el gobierno mexicano ha reforzado la inteligencia para combatir al crimen organizado, reducido los niveles de homicidio, realizado la mayor incautación de fentanilo en su historia y promovido reformas legislativas para prohibir la producción y distribución de esa droga y sus precursores químicos.

Finalmente, advirtieron que una acción militar unilateral podría aumentar los flujos migratorios, afectar los negocios que sostienen gran parte de la economía estadounidense y debilitar los avances logrados en seguridad bilateral. Por ello, solicitaron a la Administración de Trump comprometerse a no llevar a cabo ninguna acción militar dentro de México sin la autorización del Congreso de Estados Unidos.