El Comité Olímpico Internacional (COI) aseguró que no existe una exclusión para atletas transgénero en los Juegos Olímpicos, aunque deberán competir en la categoría correspondiente a su sexo biológico a partir de la edición de Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

La postura fue detallada en un documento emitido por el organismo, en el que se busca aclarar las dudas surgidas tras la decisión anunciada el pasado 26 de marzo, donde se establece que únicamente las mujeres biológicas podrán participar en pruebas femeninas.

El COI, presidido por Kirsty Coventry, subrayó que los atletas transgénero podrán competir si cumplen con los criterios de clasificación, aunque deberán hacerlo en la rama masculina en caso de ser biológicamente hombres.

Al margen de los Juegos Olímpicos, las personas transgénero pueden participar en todas las demás competiciones deportivas a su alcance”, señaló el organismo.

Entre los criterios de elegibilidad, destaca la aplicación de una prueba genética para detectar el gen SRY, asociado al sexo masculino. De acuerdo con el COI, este examen —realizado mediante un procedimiento no invasivo— tiene una precisión superior al 99 por ciento y se aplicaría una sola vez en la vida del atleta.

El organismo también contempla excepciones en casos de condiciones genéticas poco frecuentes, como el síndrome de insensibilidad androgénica, que podrían permitir la participación en la categoría femenina bajo criterios específicos.

Asimismo, se indicó que los deportistas que se nieguen a realizar la prueba no podrán competir en la categoría femenina, mientras que las federaciones internacionales podrán solicitar ajustes en disciplinas donde el sexo no represente una ventaja competitiva, como la hípica.

El COI defendió la medida al argumentar que busca garantizar la equidad en la competencia y la seguridad de los participantes, especialmente en deportes de contacto, al considerar que ciertas características biológicas pueden representar ventajas en el rendimiento.

Finalmente, el organismo aclaró que la nueva normativa no tendrá efectos retroactivos, por lo que no afectará resultados de competencias anteriores, como los registrados en Juegos Olímpicos de París 2024.