Roma.- La ola de visitantes que ha colmado Roma y Ciudad del Vaticano tras la muerte del Papa Francisco ha traído consigo un repunte en la actividad de carteristas, generando preocupación entre turistas, fieles y autoridades locales. En las últimas 48 horas, los Carabineros han detenido a ocho presuntos carteristas y recibido al menos cuatro denuncias adicionales por robo, en medio de una multitudinaria presencia de personas que acuden a despedir al Pontífice.
La situación se ha vuelto crítica en zonas de alta afluencia como el transporte público, los alrededores de la Plaza de San Pedro y las interminables filas para ingresar a la Basílica Vaticana, donde los delincuentes se mezclan entre la multitud para operar con relativa impunidad.
Un video que se viralizó en redes sociales encendió aún más las alarmas. En las imágenes, captadas dentro de la propia Basílica de San Pedro, se observa a un carterista sustraer pertenencias de un hombre distraído, un episodio que generó indignación y puso de relieve una problemática que desde hace años aqueja a la capital italiana.
La indignación también se trasladó a plataformas digitales, donde ciudadanos y turistas denunciaron otros intentos de robo y criticaron la escasa vigilancia en algunos puntos clave de la ciudad. Incluso se reportaron breves interrupciones en el servicio del metro principal de Roma, debido a la detección de actividades sospechosas relacionadas con estos delitos.
La policía militarizada italiana ha intensificado la vigilancia, pero reconoce que la concentración de personas en estos días de duelo histórico representa un desafío logístico para el control total de la situación.
Las autoridades han emitido recomendaciones a los visitantes para estar alertas, proteger sus pertenencias y denunciar cualquier actividad sospechosa.







