Ciudad de México.– La Cámara de Diputados rechazó este miércoles una propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, luego de que la iniciativa no alcanzara la mayoría calificada requerida para modificar la Constitución, en lo que representa el primer revés legislativo significativo para el nuevo gobierno.
El proyecto obtuvo 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, cifra insuficiente para alcanzar los 330 sufragios necesarios entre los 494 legisladores presentes. Tras la votación, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara baja, Kenia López Rabadán, declaró desechada la iniciativa.
La reforma proponía reducir en 25 por ciento el financiamiento público destinado a los partidos políticos, disminuir el tiempo asignado en medios de comunicación para propaganda electoral y eliminar las listas de representación proporcional, mecanismo mediante el cual actualmente se asignan 200 de los 500 diputados federales y 32 de los 128 senadores.
La propuesta fue presentada por el Ejecutivo federal sin el respaldo de los partidos de oposición y tampoco logró el apoyo de todos los aliados legislativos del bloque oficialista. Tanto el Partido del Trabajo como el Partido Verde Ecologista de México manifestaron reservas al considerar que algunos cambios podrían afectar la representación de fuerzas políticas minoritarias.
El coordinador parlamentario del Partido del Trabajo, Reginaldo Sandoval Flores, argumentó durante la discusión que la propuesta podría favorecer la concentración del poder político.
“La propuesta de reforma que se presenta sí puede conducir a la ruta de un partido hegemónico de Estado”, señaló al justificar el voto en contra de su bancada.
Desde la oposición, legisladores cuestionaron que el proyecto se haya presentado sin un proceso amplio de negociación política. El coordinador del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional en la Cámara de Diputados, José Elías Lixa, afirmó que la iniciativa no logró consenso porque no se incorporaron propuestas de otras fuerzas políticas.
Tras la votación, el líder de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, expresó respeto por la postura de los partidos aliados, aunque adelantó que su bancada continuará promoviendo cambios en la materia.
El legislador anunció que el oficialismo comenzará a trabajar en un “Plan B”, que podría consistir en modificar leyes secundarias del sistema electoral, reformas que no requieren mayoría calificada al no implicar cambios constitucionales.
El resultado de la votación refleja las tensiones internas dentro de la coalición gobernante y evidencia los límites legislativos para impulsar reformas estructurales sin acuerdos amplios en el Congreso, especialmente en temas sensibles como el sistema electoral y el financiamiento de los partidos políticos.







