Por: Jorge Maldonado Díaz
Debido a que el abandono de animales domésticos ha ido en aumento, la bancada de Morena en el Congreso Local solicito tipificar como delito este tipo de actos, la fracción del Partido Verde Ecologista de México solicito la creación de más centros de bienestar animal en los municipios.
La primera en solicitar cambios al Código Penal del Estado fue la diputada Reyna Reyes Molina quien pidió sanciones de seis meses a tres años de prisión para quien cometa maltrato, crueldad y desamparo.
La legisladora local explicó que impulsa la modificación y adición al artículo 445 del Código Penal para el Estado de Nuevo León para tipificar el abandono de animales domésticos como un delito, con sanciones claras y severas.
“Además, se incluiría el abandono como una de las formas de maltrato y crueldad animal, reconociendo que el acto de abandonar un animal también conlleva consecuencias graves, tales como lesiones, sufrimiento y muerte para el animal”.
“Se incluiría el abandono como delito, reconociendo que cuando el propietario despoja permanentemente a un animal de su cuidado, lo deja sin supervisión en un lugar expuesto a condiciones que pongan en peligro su vida, salud o integridad física”, expresó.
Por su parte, la diputada Claudia Chapa Marmolejo presentó una reforma la Ley de Bienestar Animal en la que obliga al Estado a la creación de centros de bienestar animal en los municipios y de esta manera atender principalmente a perros y gatos que se encuentren en condiciones de calle o vulnerabilidad.
La legisladora dijo que actualmente la entidad cuenta con 15 centros de este tipo, pero todavía quedan más de la mitad de los municipios que no tienen aún este servicio estatal, y algunos de ellos son del área metropolitana, donde se da mucho más el problema de animales abandonados o en mal estado.
Salvatierra Bachur, dirigente estatal del PVEM destacó que la intención es que estos espacios sean administrados por la Secretaría de Medio Ambiente, así como también la ejecución presupuestal que se pueda presentar; esto significa que los municipios no tendrían un impacto en sus finanzas, que es algo que los limitaba para tener este tipo de centros.
“Al tener estos espacios, no sólo garantizamos el derecho del animal a un trato digno, también se tendría un impacto positivo en la salud pública de la ciudadanía, pues el tener estos animalitos en la calle, prevenimos enfermedades que afecten a los vecinos”.
“Sabemos que esta labor será compleja, pero se debe comenzar, y por eso establecemos que el gobierno estatal tiene un año para comenzar a implementar esta estrategia. Yo espero que se puedan realizar estos centros de manera gradual”, subrayó el líder partidista.







