La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que los casos sospechosos y confirmados de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) ya superan los 900 contagios, de los cuales al menos 101 han sido confirmados mediante pruebas de laboratorio.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la situación en la provincia de Ituri —epicentro del brote— se ha complicado debido a la violencia y a la crisis humanitaria que enfrenta la región.

La violencia está obligando a la gente a huir, incluidos trabajadores sanitarios y humanitarios, lo que está dificultando gravemente los esfuerzos para ampliar el rastreo de contactos del ébola e identificar las infecciones con la suficiente antelación”, señaló.

De acuerdo con la agencia sanitaria, una de cada cuatro personas en Ituri requiere asistencia humanitaria, mientras que una de cada cinco se encuentra desplazada internamente por los conflictos armados y la inseguridad.

El Gobierno congoleño reportó además un total de 204 “muertes probables” relacionadas con la epidemia declarada oficialmente el pasado 15 de mayo.

Ante el incremento acelerado de contagios, la OMS elevó el nivel de riesgo del brote de “alto” a “muy alto” dentro del territorio de la República Democrática del Congo.

Sin embargo, el organismo mantiene la evaluación de riesgo como “alto” para la región de África subsahariana y “bajo” a nivel global.

Las autoridades sanitarias internacionales continúan reforzando labores de vigilancia epidemiológica, rastreo de contactos y atención médica, mientras persiste la preocupación por la expansión del virus en zonas densamente pobladas y con alta movilidad de personas.

El ébola es una enfermedad viral grave que se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar fiebre hemorrágica severa, vómitos, diarrea y hemorragias internas.