“La pandemia provocó que muchos organismos repensáramos nuestra misión y políticas culturales”, manifestó anoche el Maestro Ricardo Marcos González, presidente de Conarte en su participación en la Mesa Inaugural: 2021 Año Internacional de la Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible del ‘21 Norte Creativo. Festival de Emprendimiento Cultural, que se realiza del 27 de septiembre al 2 de octubre en la Ciudad.

 

“Uno de los elementos que nos dimos cuenta que sacó a flote al sector cultural fue esa capacidad de mantener una actividad dentro de otros formatos más enfocados a los medios de comunicación, en este caso a las redes digitales, a las plataformas digitales”, expresó el funcionario cultural.

 

Todo esto, dijo, permitió una reconfiguración del sector de las artes, sobre todo en las ofertas que estaban accesibles a quienes se encontraban en ciertos momentos de este periodo recluidos en casa por cuestiones de salud o por disposiciones de salud oficiales.

En esta mesa participaron también la Maestra Carolyne Warren, Directora General del programa de becas artísticas del Consejo de las Artes de Canadá; el Doctor. Pablo Raphael de la Madrid, Director Gral. de Promoción y Festivales Culturales, de la Secretaría de Cultura y Carlos Tejada, Coordinador del Programa del Sector de Cultura de UNESCO México.

 

La mesa fue moderada por Luis Escalante, Director de la Escuela Adolfo Prieto de Conarte.

 

El objetivo de la mesa fue discutir sobre políticas culturales para el desarrollo del sector creativo en América y las acciones que los países deberán implementar para fortalecer las economías creativas en la era post-covid.

 

“En el caso de México me parece que hubo un crecimiento en el trabajo respecto a las plataformas digitales y eso evidentemente tuvo un impacto en los servicios culturales o artísticos que eran enfocados a través de las mismas”, señaló Marcos González.

 

Expresó que se tendría que dividir también la forma en que operan los sectores en los distintos países. En Canadá es muy distinto, aunque es un formato todavía mucho más mixto de lo que ocurre en Estados Unidos, en donde está totalmente centrado en la economía que se puede gestionar del sector privado.

 

“Canadá tiene de todas formas una fortaleza desde el punto de vista del estado; en el caso de México, el sector artístico y cultural depende en gran medida de las iniciativas y las políticas culturales, en ese sentido el aprendizaje que hemos tenido al respecto está muy afianzado en esta nueva brecha de conocimiento, que hemos ido construyendo al respecto de estas plataformas”, indicó.

 

Sin embargo, señaló, el tema de la economía creativa es fundamental porque habla de ciertas iniciativas y herramientas, conocimientos aplicados a una sustentabilidad del sector y en un México que realmente no dio una respuesta al sector como ocurrió en Francia y el Reino Unido.

 

“No me refiero que no hubiera iniciativas desde el sector público, pues tanto la Secretaría de Cultura y los estados enfocamos muchas herramientas para poder solventar la falta incluso de trabajo o de activación del sector.

 

“Pero desde el punto de vista de potencial, sin lugar a duda, la experiencia me parece fue tomada por aquellos sectores que están más estructurados en estas posibilidades, pensemos en las plataformas de cine, esto permitió una subsistencia del sector de cine, el audiovisual, y mantener también su actividad y el sostenimiento a través de los ingresos del uso de estas plataformas”, manifestó.

 

“No puede ir solo este movimiento de la economía creativa enfocada a las artes, porque requerimos también de un convencimiento por parte de los sectores económicos y del trabajo como posibilidades también para echar a andar proyectos,  que puedan ser del alcance de los actores de este sector, por un lado obtener las herramientas necesarias para poder reconfigurar sus productos artísticos y culturales desde otras instancias, pero también cómo podemos lograr ese enlace fundamental también para atraer otros recursos que tienen otro origen que el público”.

 

Interacción entre el arte y las industrias creativas

“Hay un poco de división entre el sector del arte y las industrias creativas, nosotros queremos crear una interacción entre las industrias y el arte”, manifestó por su parte la Maestra Carolyne Warren, Directora General del programa de becas artísticas del Consejo de las Artes de Canadá.

“En este momento en el tiempo, queremos eso, es una necesidad urgente para el sector que la ganancia se cumpla con los que trabajan en las artes”, advirtió.

Se quiere, dijo, trabajar con los artistas y con aquellos que están con organizaciones no lucrativas.

“Aunque no se ve el arte y la cultura como objetivos generales en las agendas, creo que todos sabemos que están implícitos en las ciudades sustentables y sabemos que todo esto funciona para combatir las inequidades y estas innovaciones traen paz a la sociedad.

“Eso es lo que creemos y es el mandato del Consejo de Arte para desarrollar un ecosistema más de equidad, más sustentable. Lo que hemos hecho con nuestros programas en nuestra agenda de innovación, estamos invirtiendo en la innovación en las artes para reconstruir un sector que ha sido lastimado por la pandemia.

 

“Queremos desarrollarlo de una manera diferente y mejor, porque nos hemos dado cuenta que hay debilidades; los artistas no estaban bien pagados, había inequidades, no había representación, no solo en escenario, también detrás y en la estructura de gobierno. Había modelos de negocio muy débiles, y ahora con el covid ésta problemática se ha agravado”, puntualizó.

 

El potencial de la industria creativa

 

“Las industrias creativas tienen un potencial inmenso. La creatividad es una habilidad y es una herramienta y un camino que se usa para la solución de problemas”, manifestó por su parte Carlos Tejada, Coordinador del Programa del Sector de Cultura de UNESCO México.

 

“La creatividad tiene vinculación con la planeación urbana, la salud, el medio ambiente, la igualdad de género, las potencialidades son enormes; tiene toda la capacidad para generar beneficios en las tres dimensiones del desarrollo sostenible que es el económico, el medio ambiente y el social.

 

“Además”, mencionó, “las industrias creativas trabajan en una parte muy importante para los pueblos que es el tema de la creación de su propia identidad, su propia forma de presentarse ante el mundo y tiene vinculación con muchas áreas del conocimiento y la gestión pública y la actividad humana en general”, señaló.

 

Necesario inscribir las políticas culturales en el centro de las políticas de desarrollo

 

“En estos momentos hay una gran oportunidad para colocar a las políticas culturales en el centro de las políticas de desarrollo, quizás con las políticas de empleo, salud y de turismo que son las principales políticas que se están utilizando en el mundo para reactivar la economía.

 

“Y esa es la gran oportunidad que se tiene en términos de economía creativa”, manifestó por su parte el Doctor Pablo Raphael de la Madrid, Director General de Promoción y Festivales Culturales de la Secretaría de Cultura.

 

El ‘21 Norte Creativo. Festival de Emprendimiento Cultural, organizado por Conarte a través de la Escuela Adolfo Prieto, se realiza en el marco de este año 2021, declarado el Año Internacional de la Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible por la Asamblea General de las Naciones Unidas.