Monterrey, Nuevo León.- A un año del fallecimiento del empresario, político, filántropo y coleccionista regiomontano Mauricio Fernández Garza, el Museo La Milarca abrirá sus puertas de manera gratuita el próximo miércoles 23 de septiembre.
De 10:00 a 18:00 horas, visitantes podrán recorrer el recinto ubicado en el Parque Rufino Tamayo y conocer parte del acervo que Fernández Garza reunió durante más de cinco décadas, a partir de su interés por el arte, la historia, la ciencia y la cultura.
La jornada busca acercar al público al proyecto que el propio Fernández concibió como una forma de compartir con la sociedad una colección integrada por miles de piezas y que quedó plasmada en el museo bajo su visión de que la cultura debía estar al alcance de todos.
Actualmente, La Milarca reúne alrededor de 3 mil 500 piezas distribuidas en seis salas: El Estudio del Coleccionista, El Gabinete de Mauricio, México 86, Numismática, Policromado Palencia Siglo XIV, Salón Oaxaca y Salón Octogonal.
En sus espacios se pueden encontrar obras de artistas mexicanos, monedas, documentos y objetos históricos, piezas de arte popular, antigüedades y elementos arquitectónicos de distintas épocas y procedencias.
Una pasión que comenzó a los 10 años
Mauricio Fernández Garza nació en Monterrey en 1950. Estudió Administración Industrial en la Universidad de Purdue y posteriormente cursó estudios en la Universidad Autónoma de Nuevo León y el IPADE.
A lo largo de su trayectoria combinó la actividad empresarial y política con el servicio público y la promoción de la cultura y el conocimiento.
Su afición por el coleccionismo comenzó cuando tenía apenas 10 años, luego de recibir de un anticuario una licorera alemana del siglo XIX. Aquella pieza se convirtió en el punto de partida de una actividad que mantuvo durante más de medio siglo.
Con el paso de los años, su interés se extendió a objetos y documentos capaces de contar parte de la historia, además de disciplinas como la numismática, el arte popular, la paleontología y las antigüedades.
La Milarca, el proyecto que reunió su colección
La creación de La Milarca representó la culminación de décadas de búsqueda y coleccionismo. El museo no solo concentra una selección de las piezas reunidas por Fernández Garza, sino que también refleja su manera de entender el valor de conservar y estudiar los objetos.
Entre sus intereses estuvo la paleontología, particularmente los yacimientos de Vallecillo, Nuevo León, donde participó en investigaciones relacionadas con fósiles de relevancia científica, entre ellos el Mauriciosaurus fernandezi.
La colección también muestra su interés por conocer la procedencia y el contexto de cada pieza, así como por preservar los objetos para las siguientes generaciones.
A un año de su fallecimiento, la apertura gratuita del museo representa una oportunidad para que el público conozca parte de ese legado y recorra el espacio que reúne una de las facetas más representativas de la vida







