La difusión de una fotografía que muestra a presuntos agentes de la CIA portando uniformes de la Fiscalía estatal y armamento ha intensificado la polémica en torno a su presencia en operativos de seguridad en Chihuahua.

La imagen, publicada por el medio Milenio, corresponde al 18 de abril, día en que fue desmantelado un narcolaboratorio en el municipio de Morelos. En ella aparecen las cuatro personas que posteriormente fallecieron en un accidente vial, acompañadas de otros individuos, todos con indumentaria oficial de la Fiscalía de Chihuahua.

Sin embargo, la Fiscalía General del Estado de Chihuahua informó el pasado 27 de abril que la presencia de al menos dos agentes estadounidenses no fue reportada por el entonces director de la Agencia Estatal de Investigaciones, Pedro Román Oseguera, lo que sugiere una posible colaboración de carácter “extraoficial”.

En conferencia de prensa, Wendy Chávez Villanueva detalló que, de acuerdo con testimonios, cuatro personas extranjeras se integraron al convoy desde el 16 de abril sin portar insignias, armas o identificaciones oficiales, y sin participar en reuniones de planeación o ejecución del operativo.

Asimismo, indicó que estas personas no ingresaron a instalaciones militares ni tuvieron contacto con mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional, limitando su interacción al director de la AEI y su equipo de seguridad.

La funcionaria subrayó que, hasta el momento, no existen indicios de que los extranjeros hayan actuado como autoridades o bajo mando institucional durante el operativo, aunque ya se solicitó información a la representación diplomática de Estados Unidos para esclarecer su identidad y funciones.

Por su parte, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, señaló que la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, le manifestó no tener conocimiento sobre la participación de agentes estadounidenses en operativos dentro del estado.

La controversia se da en medio de la renuncia de César Jáuregui Moreno como fiscal general, lo que ha generado cuestionamientos sobre la coordinación en materia de seguridad.

Ante ello, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió que las investigaciones continúen y se esclarezcan los hechos.

No es que haya renunciado un servidor público y ahí se termina todo, el pueblo de México tiene derecho a saber la verdad”, expresó.

En tanto, la mandataria estatal rechazó participar en una reunión convocada por el Senado, argumentando la necesidad de resguardar la confidencialidad de las investigaciones en curso y evitar comprometer información sensible relacionada con la seguridad nacional.

Las autoridades mantienen abiertas diversas líneas de investigación para esclarecer el papel de los presuntos agentes extranjeros y su vínculo con las operaciones de seguridad en la entidad.