La presentación de Bad Bunny en el espectáculo de Medio Tiempo del Super Bowl LX, celebrado en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, generó una amplia reacción pública, que incluyó tanto elogios como críticas, entre ellas las del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
A través de su red social Truth Social, el mandatario calificó el espectáculo encabezado por el artista puertorriqueño como “absolutamente terrible”, y lo describió como “uno de los peores de la historia”. En su mensaje, Trump señaló que el show “no representa los estándares de éxito, creatividad ni excelencia de Estados Unidos”, además de considerar que el contenido no era adecuado para el público infantil.
El presidente también afirmó que la presentación fue “una bofetada” para el país y cuestionó la cobertura mediática del evento.
Paralelamente, la cuenta oficial de la Casa Blanca en la red social X publicó el lema “Make America Great Again” durante la transmisión del espectáculo, sin emitir un posicionamiento adicional.
Otros miembros de la administración estadounidense se sumaron a las reacciones en redes sociales. Entre ellos, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, informó que observaba un concierto alternativo promovido por la organización conservadora Turning Point USA, como forma de protesta por la elección de Bad Bunny como artista del medio tiempo.
Las críticas del presidente se suman a declaraciones previas. El pasado 24 de enero, Trump anunció que no asistiría al Super Bowl debido a la participación de Bad Bunny y Green Day, a quienes calificó como una “pésima elección”. Aunque posteriormente aclaró que la distancia también influyó en su decisión, reiteró su desacuerdo con la selección artística del evento.
Bad Bunny, por su parte, ha sido un crítico abierto de las políticas migratorias impulsadas por Trump, así como de las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El cantante ha expresado públicamente su rechazo a estas acciones en redes sociales, entrevistas y a través de su música.
En su más reciente álbum, Debí tirar más fotos (2025), el artista abordó temas relacionados con la identidad cultural, la gentrificación y la defensa de los territorios, particularmente en Puerto Rico. Asimismo, ha manifestado su preocupación por el impacto de las políticas migratorias en comunidades latinas, lo que incluso lo llevó a excluir a Estados Unidos de su gira internacional Debí Tirar Más Fotos World Tour.







