Monterrey, NL.- La Fiscalía inició una investigación luego de que la Secretaría de Salud clausurara una sucursal de la cadena de restaurantes KFC ubicada en Ciudad Solidaridad, tras una denuncia pública por un presunto caso de intoxicación alimentaria.

Los hechos se remontan al pasado 11 de enero, cuando una mujer identificada como Emily García denunció a través de redes sociales que ella, su esposo y sus hijos presentaron un cuadro de intoxicación luego de consumir pollo frito adquirido en dicha sucursal. De acuerdo con su testimonio, dos menores y su esposo requirieron atención médica y fueron internados.

Derivado de la denuncia, el domingo la Secretaría de Salud procedió a la clausura del establecimiento como medida preventiva, mientras se realizan las investigaciones correspondientes.

El fiscal general, Javier Flores, confirmó que se abrieron carpetas de investigación para determinar si los alimentos estaban contaminados o en mal estado. Señaló que se llevan a cabo análisis a los productos involucrados y se está a la espera de los resultados de patología para esclarecer las causas de la intoxicación.

Se abrieron unas carpetas por una intoxicación, al parecer derivada de los alimentos, y se están realizando las investigaciones para determinar si estaban contaminados”, explicó el funcionario.

Según la información difundida, la familia adquirió los productos a través de una aplicación de entrega a domicilio. Al recibir el pedido, habrían detectado que el pollo presentaba aparentes signos de descomposición, aunque fue consumido posteriormente.

Las autoridades sanitarias y ministeriales continúan con las indagatorias para deslindar responsabilidades y determinar si existieron irregularidades en la preparación, manejo o conservación de los alimentos.