Washington.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner en duda el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al afirmar que su país no necesita los productos manufacturados por sus socios comerciales, particularmente los automóviles producidos en México y Canadá.
Durante un recorrido por una planta de Ford Motor en Dearborn, Michigan, el mandatario aseguró que el acuerdo comercial no representa una ventaja significativa para Estados Unidos y reiteró que su prioridad es fortalecer la producción nacional.
“No tiene ninguna ventaja real, es irrelevante”, expresó ante empresarios, al referirse al tratado que integra a las tres economías de América del Norte.
Trump sostuvo que su administración busca que la fabricación de bienes, especialmente del sector automotriz, se concentre dentro del territorio estadounidense, objetivo que, dijo, ya se está materializando. “No necesitamos coches fabricados en Canadá. No necesitamos coches fabricados en México. Queremos traerlos aquí, y eso es lo que está pasando”, señaló.
El presidente estadounidense afirmó que diversas compañías están trasladando o ampliando sus operaciones en Estados Unidos, con inversiones provenientes de países como Canadá, México, Japón y Alemania. Asimismo, destacó que la industria automotriz nacional atraviesa un periodo favorable, tras años de dificultades.
Las declaraciones del mandatario refuerzan su discurso de corte proteccionista y se producen en un contexto de tensiones comerciales en la región, donde el T-MEC ha sido un elemento central para la integración de las cadenas de suministro, particularmente en el sector automotriz.
En contraste, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó confianza en que la revisión del T-MEC, prevista para este año, concluirá de manera positiva, pese a las posibles diferencias que surjan durante el proceso.
Durante su conferencia matutina, la mandataria indicó que, tras una conversación telefónica sostenida este lunes con su homólogo estadounidense, el tema no fue abordado a fondo, aunque reiteró su optimismo respecto al resultado de las negociaciones. “Tengo confianza en que el marco de la revisión del tratado va a ser bueno. Va a haber tensiones en ciertos temas, pero se van a resolver”, afirmó.
Sheinbaum subrayó que su postura se basa en el alto nivel de integración económica que existe entre México, Estados Unidos y Canadá, resultado de décadas de intercambio comercial bajo distintos acuerdos de libre comercio.
La revisión del T-MEC se llevará a cabo en los próximos meses en un entorno marcado por debates sobre comercio, inversiones, tarifas y cadenas de suministro, dentro de una de las regiones económicas más integradas del mundo.







